La directora general de la Agencia del Medicamento (Aemps), Belén Crespo, ha dejado claro públicamente en más de una ocasión que, pese a la parte que le ‘toca’, “las autoridades no tenemos capacidad por nosotras mismas para acabar con la venta ilegal de medicamentos por Internet”. Una falta de capacidad que viene determinada por la ardua tarea —en tiempo y recursos humanos— que supone identificar una de estas páginas, localizar dónde está registrada (por lo general en países remotos y con empresas intermediarias que registran la web en nombre de terceros, etc.) e informar a las autoridades locales para proceder al cierre, frente al “apenas un minuto” que emplean sus responsables para abrir una nueva web prácticamente idéntica a la cerrada.
Sin embargo, la falta de éxito no ha derivado en resignación. Si de algo no se le puede acusar a la Aemps es de no actuar contra este fraude. Todo lo contrario: en 2014 localizó y cerró 350 páginas web dedicadas a operar ilegalmente con medicamentos que, por regla general, son burdas falsificaciones del producto original que suponen incluso mayor riesgo para la salud del destinatario final. Esta cifra (350) supone un aumento del 55 por ciento de las actuaciones frente a 2014, donde se cerraron un total de 225 dominios.
El balance refleja que todos los años aumentan significativamente estos datos. Así, quedan lejos las 214 webs clausuradas en 2012, las 125 en 2011 o las apenas 82 en 2010. En total, un aumento del 326 por ciento en el último lustro.
España, ‘anfitriona’ de la lucha
El aumento de actuaciones contra las webs ilegales que operan con fármacos ha derivado en una mayor coordinación internacional entre autoridades reguladoras sanitarias y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Una cooperación que se traduce en la existencia de proyectos concretos como ‘Fakeshare I’, que, coordinado por la Agencia Italiana del Medicamento, involucra contra este fraude a 16 países, así como la Comisión Europea y la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Precisamente, España, a través de la Aemps, organizó el pasado 24 de febrero una conferencia internacional en el marco de este proyecto, convirtiéndose así en ‘anfitriona’ de la lucha contra la venta ilegal de medicamentos en la Red. En esta jornada, los representantes de las entidades participantes en el proyecto ‘Fakeshare I’ intercambiaron experiencias y modus operandi“ con los que incrementar la eficacia de las actuaciones dirigidas a la protección de los ciudadanos cuando utilizan Internet para comprar medicamentos”, resaltan desde la agencia reguladora española.
En esta búsqueda de una mayor seguridad, los Estados miembros europeos tienen el próximo mes de julio marcado en rojo en sus calendarios. Esa es la fecha en la que se pondrá en marcha el nuevo marco regulatorio europeo para la venta de medicamentos por Internet que permitirá identificar las páginas con autorización legal para vender medicamentos sin receta, mediante la inclusión de un logotipo común elaborado por la UE, Cada una de estas páginas estará asociada a una oficina de farmacia.
Asimismo, otra de las conclusiones de esta conferencia estriba en la necesidad de promover campañas de concienciación entre la población sobre los riesgos de adquirir medicamentos en webs ilegales. La concienciación es considerada “una de las herramientas más eficaces de protección ciudadana” frente a la incontrolable proliferación de este tipo de webs.






































