El contenido del Plan Estratégico no será objeto de discordia durante el Consejo Interterritorial, ni siquiera por parte de las comunidades que decidieron aprobar antes su propio protocolo. El documento responde en gran medida a las peticiones que habían lanzado las dos comunidades gobernadas por el PSOE, Asturias y Andalucía. Pero sobre la mesa volverá a estar de nuevo la criticada estrategia del ‘yo invito y tu pagas’ que durante años ha denunciado que el ministerio apruebe la entrada de nuevas prestaciones en la financiación pública sin líneas paralelas que ayuden a las comunidades autónomas, las pagadoras, a hacer frente a este desembolso.
En este sentido apuntaron las primeras críticas nada más conocerse los detalles del ministerio para hacer frente al Plan Estratégico de hepatitis C. La secretaria de Sanidad del PSOE, María José Sánchez Rubio, calificó al ministro Alfonso Alonso de “irresponsable” al presentar un documento que no incluye ni memoria económica ni un compromiso económico por parte del ministerio. “No puede ser que unos medicamentos de un coste tan elevado no tengan ningún apoyo por parte del gobierno de España”, señaló Sánchez Rubio, que también consideró que esta situación complica la aplicación del propio Plan.
Tampoco gustó a la secretaria de Sanidad del PSOE que el documento se filtrara sin haber pasado antes por las manos de todos los responsables autonómicos, que son los que tienen que ejecutar el plan. Sánchez calificó este gesto de “deslealtad institucional”… Un término que también empleó CiU. Una de las propuestas de resolución que el grupo parlamentario catalán en el Congreso presentó al término del Debate del Estado de la Nación hacía referencia, precisamente, a los tratamientos innovadores y en ella instaba al Ejecutivo que dé “cumplimiento al principio de lealtad institucional que obliga a dotar de financiación para todas las nuevas prestaciones aprobadas por el Estado, como es el caso, entre otros, del nuevo tratamiento para la hepatitis C que supone un incremento de gasto farmacéutico muy significativo para las comunidades autónomas y que no pueden absorber con su actual financiación”.
El Grupo Popular votó en contra de esta iniciativa, así como de otra presentada por el Grupo Socialista que solicitaba al Gobierno español a establecer una estrategia común en el ámbito de la Unión Europea para asegurar que se eviten precios abusivos en los nuevos medicamentos y evitar así situaciones como las que se están dando con las nuevas terapias de la hepatitis C.
Condena al FLA
Desde el Congreso, la portavoz de Sanidad de CiU, Concepciò Tarruella, también mostró su preocupación acerca de cómo van a financiar las autonomías los nuevos fármacos. Si no se financian, señaló la diputada en declaraciones a EFE, “lógicamente” no se puede abonar a las farmacias o se tiene que recurrir al Fondo de Liquidez Autonómico para “pagar esas cosas que, en teoría, como es una nueva prestación, debería ir acompañada de una financiación paralela”.






































