J. R-T. Madrid | viernes, 27 de febrero de 2015 h |

Los portavoces de Sanidad del Partido Popular y del Partido Socialista. Teresa Angulo y José Martínez Olmos, debaten sobre las principales incógnitas a las que se enfrenta una aplicación real del Plan Estratégico Nacional para la Hepatitis C. Uno de puntos donde mayor discordancia existe es qué facilidades se le permitirán a las comunidades autónomas para que puedan seguir las recomendaciones de los expertos .

Esta duda lleva inherente otro de los problemas que se pueden encontrar los pacientes: la equidad en todo el territorio nacional. Conseguir que cualquier ciudadano pueda acceder a los tratamientos que necesita independientemente de la comunidad autónoma en el que resida será otro de los baremos que permitirán saber si la estrategia nacional llega a buen puerto.

1- El plan ha sido redactado por un magnifico grupo de expertos en la materia y además recoge los datos de personas afectadas comunicado por las comunidades autónomas. No obstante, al tratarse de una enfermedad silente, es difícil conocer la prevalencia del virus en nuestro país, motivo por el que el plan es un plan integral, con el que se pretende conocer y abordar de la forma más completa posible la enfermedad. De ahí que su primera línea estratégica vaya destinada precisamente a cuantificar la magnitud del problema, describir las características epidemiológicas de los pacientes con infección por hepatitis C y establecer las medidas de prevención. E igualmente importante para esto será el registro de pacientes.

2- Si, porque ese es precisamente otro de los objetivos del plan. Para ello, además de establecerse los criterios de la estrategia terapéutica que habrán de seguirse para la prescripción de los tratamientos, lo que garantiza que todos los pacientes serán tratados en igualdad de condiciones vivan donde vivan, se establecen mecanismos de coordinación

3- El Ministerio de Sanidad, junto con las comunidades autónomas, garantizarán que todos los pacientes a quien el médico le prescriba el tratamiento lo recibirá efectivamente y de forma inmediata. Para ello se han articulado una serie de medidas como fórmulas de riesgo compartido, el precio por volumen o el techo de gasto, que se ha establecido en 727 millones de euros a pagar en tres años.

4- El plan es un documento vivo y que deberá ir siendo actualizado para adaptarlo tanto a las nuevas cifras de pacientes que se vayan conociendo como a los nuevos tratamientos que puedan aparecer.

5- Ante esto debo decir que el SNS está demostrando su capacidad para incorporar la innovación y hacer frente a los retos que van surgiendo.

1- El plan llega tarde, llega con retraso y la pregunta que yo me hago es, ¿quién y cómo va a responder por el daño producido a la salud de los pacientes? Este retraso también es el responsable de que no podamos saber las necesidades epidemiológicas a día de hoy y por tanto no es factible responder con precisión a la pregunta. Con el tiempo, lo veremos.

2- Ese es el reto. Asegurar que cualquier paciente que requiera tratamiento con las nuevas terapias pueda acceder a ellas sin discriminación alguna. Y ese va a ser el criterio que utilizaremos para evaluar el plan en lo que se refiere a asistencia. También será importante la prevención y el diagnóstico precoz. Vamos a dar un voto de confianza porque el plan es una propuesta del PSOE largamente planteada a la que finalmente accede el gobierno aunque haya sido tarde y sin un fondo específico. Pero ese voto de confianza es un voto crítico y vigilante.

3- A pesar de lo que dice el Gobierno estoy convencido que el plan va a tener un impacto presupuestario mayor de los 700 millones y puede que hasta 1500 millones. El tiempo lo pondrá de relieve con precisión. Desde esa perspectiva, si no hay un fondo específico, el plan puede ser papel mojado. Y este fondo tiene que ser un fondo adicional para las comunidades. Es uno de los eslabones más débiles del Plan. En la medida que esta cuestión no se resuelva, es lógico que seamos escépticos.

4- Cualquier plan que tenga entre sus actividades sanitarias la aplicación de nuevas terapias debe estar abierto a las actualizaciones. En este caso es muy probable que haya novedades y si las hay, lo importante es asegurar la actualización.

5- No. Los planes tienen sentido para patologías concretas. Otra cosa es que sea conveniente una reflexión sobre cómo asegurar el acceso a las innovaciones de una manera equitativa y eficiente.