Javier Ruiz-TAgle Madrid | viernes, 16 de febrero de 2018 h |

Ciudadanos escogió el escenario del Congreso de los Diputados para impulsar un debate sobre el estado del Sistema Nacional de Salud a varios niveles. Bajo el título de ‘Claves para el Buen Gobierno del SNS’ diversos expertos en materias diferentes han dado su visión sobre las necesidades del sistema para afrontar con garantías los retos que plantea el futuro. Uno de los platos fuertes de la jornada ha sido la mesa ‘Valoración de la innovación en Farmacia’, que ha sido moderada por el portavoz de Ciudadanos en la Comisión de Sanidad del Congreso, Francisco Igea y en la que han participado el ex director de Farmacia del Ministerio de Sanidad, Agustín Rivero, el profesor de economía de la Salud de la Universidad de Castilla-La Mancha, Juan Oliva, y Jorge Mestre, consultor económico.

Para esta terna de conocedores de la economía de la salud, lo primordial para es saber qué es la innovación, qué valor aporta y qué precio, a la postre, debe tener los nuevos medicamentos. Uno de las claves para ello, atendiendo a otras políticas efectuadas en países de la Unión Europea es el coste por AVAC, “donde en España no está adoptado”, aseveró Mestre. Además, explicó que “el NICE, para aquellos medicamentos con potencial pero con incertidumbres, financia para dos años y se revalúa una vez concluido este periodo”, añadió este experto. De hecho, el sistema explicado es muy similar al que ha iniciado el Ministerio de Sanidad la semana pasada.

Por su parte, Rivero defendió su gestión al frente del ministerio señalando que la medición de la innovación era uno de los trabajos que estaban haciendo. “Con el profesor Zaragozá estuvimos trabajando en una metodología y analizamos 20 medicamentos. Puedo decirles que sólo 2 eran innovadores”, apuntó. Además, también señaló que a la hora de fijar un precio no se puede olvidar la estabilidad presupuestaria. “Yo tengo el orgullo de decir que aprobamos 211 innovaciones y sólo elevamos el gasto en un 2 por ciento”, precisó Zaragozá.

En último lugar, Oliva puso el acento sobre precio basado en el valor. “Con el tiempo este modelo se está abriendo paso en la mayoría de países”, dijo. En cualquier caso, el economista también incidió en la idea de que existe mucha variabilidad entre las fórmulas para medir el valor que aporta un medicamento en vida real. Para este experto, “combinar evaluaciones de los costes de integrar un medicamento en la cartera básica de servicios unido a una evaluación del resultado es salud es una de las claves a seguir”.