L. Díaz Madrid | viernes, 16 de febrero de 2018 h |

El sector farmacéutico cerró la semana con cierto predominio de las pérdidas, manteniendo el perfil bajista de la semana anterior: de los valores integrantes del Índice Global 11 cerraron en positivo frente a 14 que lo hicieron con pérdidas. Los movimientos más destacados fueron, por el lado alcista la subida del 6,2 por ciento de Almirall mientras que por el lado bajista destacó la caída del 4,2 por ciento de Sanofi.

El Índice Global cerró la semana con una pérdida del 0,5 por ciento, caída inferior a la que sufrió el mercado. En la comparación interanual este indicador acumula una pérdida del 3,7 por ciento, comportamiento peor que el de la media del mercado.

UCB cerró la semana con una bajada del 3 por ciento cotizando actualmente en 66,2 euros, situándose en una zona intermedia dentro de su rango de variación del último año. Este valor venía mostrando una línea de subida que inició en septiembre del pasado año y que le estaba permitiendo recuperar parte de la fuerte caída que sufrió en mayo del pasado año. Esta recuperación se ha frenado y en las dos últimas semanas UCB ha retrocedido algunas posiciones contagiándose del ambiente bajista reinante en los mercados. Esta caída ha interrumpido la senda que venía mostrando apartándole de la línea de recuperación que venía dibujando. Es muy posible que cuando los mercados se estabilicen UCB retorne a la línea de subida que venía dibujando.

Abbott también cerró en negativo retrocediendo un 0,7 por ciento, cotizando en 58,3 USD, manteniéndose en la franja superior de su rango de variación del último año. El perfil de este valor venía siendo alcista, movimiento que inició en mayo de 2017 y que le llevó a marcar un máximo anual a finales de enero en 63,4 USD, acumulando en 9 meses una ganancia cercana al 50 por ciento. En las dos últimas semanas este valor no ha sido ajeno a las caídas generalizadas que han sufrido los mercados retrocediendo en esta quincena un 11 por ciento. Los analistas se muestran optimistas sobre el comportamiento futuro de este valor estimando un precio medio objetivo de 68,2 USD, un 17 por ciento por encima de su precio actual.

AstraZeneca fue uno de los valores que cerró en positivo con un avance del 0,9 por ciento que le lleva a cotizar en 48,3 libras, situándose en una zona intermedia dentro de su rango de variación del último año. AstraZeneca marcó su mínimo interanual el pasado mes de julio cayendo por debajo de las 44 libras. A partir de entonces este valor inició una fase de recuperación que con ciertos altibajos mantuvo hasta principios de enero, llegando a las 52 libras. En las últimas semanas este valor ha vuelto a retroceder perdiendo buena parte de lo que había recuperado.

GlaxoSmithkline (GSK) también cerró en positivo anotándose una ligera subida del 0,4 por ciento, cotizando en 12,9 libras. Su perfil en el último año ha sido bajista, especialmente en el segundo semestre del pasado año, llegando a retroceder un 25 por ciento. Desde diciembre el perfil de GSK viene siendo horizontal, con un inició de recuperación que no ha llegado a consolidarse. Analizando un periodo temporal más amplio se puede ver la senda alcista que dibujó este valor entre 2015 y mediados de 2017 pasando de cotizar en 12 libras a superar ampliamente las 16 libras, retrocediendo ahora a su nivel de hace 3 años.

Lilly se anotó una subida del 0,4 por ciento cotizando en 77 USD, moviéndose en la franja inferior de su rango de variación del último año. Su perfil en el último año se ha caracterizado por un elevado nivel de volatilidad.