Carlos Arganda Madrid | viernes, 01 de febrero de 2013 h |

La financiación selectiva ya está aquí. Siete de los 24 medicamentos que solicitaron ser financiados con fondos públicos durante 2012 recibieron del Ministerio de Sanidad una respuesta negativa, lo que supone el 30 por ciento del total. Así lo explicó la semana pasada el subdirector de Calidad del Medicamento del Ministerio de Sanidad, Carlos Lens, durante una jornada organizada por PharmaTalents, el grupo de LinkedIn creado y dirigido a modo personal por Andreas Abt, director general de Roche en España.

Esta financiación selectiva no es algo puntual, sino que ha venido para quedarse y tiene el aval de la Ley de Garantías, según la redacción dada por el Real Decreto-ley 16/2012. De este modo, Lens explicó que durante el pasado año no ha entrado en la cartera financiada del SNS toda la innovación que se presentó y, según él, “todo indica a que en este año esta política se va a mantener”.

En este sentido, el representante del Ministerio de Sanidad señaló que la incorporación de las comunidades autónomas a la Comisión de Precios de los Medicamentos ha sido clave para ese cambio. “Las entidades financiadoras, los pagadores últimos, las comunidades, tienen voz y voto en los órganos de decisión y hacen muy bien en ejercer su papel”, explicó. Este papel, según especificó es “de freno” a la incorporación de innovaciones en función de los criterios establecidos en la normativa: análisis del impacto presupuestario, análisis coste efectividad y contribución al PIB.

Sin acceso a la innovación

No obstante, estas limitaciones no suponen, según Lens, ningún riesgo. Es más, según insinúa, nuestro país seguiría bien posicionado, ya que “en varios estados miembros de la UE sencillamente la innovación no tiene lugar en la cartera básica”. Tal y como indicó, “no son ni uno ni dos, son muchos países y más de la mitad de la población de la UE” los que no tienen acceso a medicamentos innovadores. En este ámbito encuadró a los medicamentos huérfanos, “que no son financiados en muchos países”, lo que sonó como un claro aviso.

En el caso de España tampoco lo van a tener fácil estos medicamentos, ya que según explicó, si la innovación viene a cubrir una laguna terapéutica “al no tener comparador el coste efectividad va a ser difícil de sacar”. No obstante, Lens no cerró totalmente las puertas. “Estamos dispuestos a correr ciertos riesgos”, explicó, pero muchos de los medicamentos aprobados vendrán “asociados a protocolos de financiación, con cláusulas de revisión, e iremos incluyendo otros compromisos asociados”. Algunos de ellos podrían ir vinculados a las inversiones de las compañías. “Podemos exigir compromisos de las empresas para con el país que puede ser en términos de innovación, en localización de unidades productivas y de alta tecnología”.

En cualquier caso, según el subdirector del Ministerio de Sanidad, la política continúa siendo de “mantener la universalidad en las prestaciones”, eso sí, “más teórica que real” porque, según explicó no se podrá abarcar todo y “difícilmente podríamos pagarlo todo”. Por ello, para poder seleccionar las prestaciones a cubrir, explicó que se ha puesto en marcha la división de carteras de servicios. “La cartera de servicios de niveles asistenciales que cubre los prioritarios que se aplica a la mayoría de la población, y luego está la cartera suplementaria”, manifestó.

Por su parte, Antoni Gilabert, gerente de Farmacia y del Medicamento de Cataluña, puso el acento en que también hay que innovar “en términos de gestión”. De este modo, pidió avanzar en “medidas que busquen la eficiencia y minimizar la incertidumbre” como los contratos de riesgo compartido, al tiempo que pidió que los procesos que analicen la utilización, financiación y evaluación de los medicamentos sean claros y se hagan con método, rigor, transparencia, participación y predictibilidad.