La deuda con las empresas de tecnología y de medicamentos ya supera los 6.000 millones de euros. Ahorrar es bueno; corresponsabilizar del gasto a pacientes, farmacia y compañías, es también una buena decisión. Pero no se pueden pedir sacrificios si no se está dispuesto a pagar la deuda. Las comunidades asfixiadas por su déficit no saben qué inventar. Andalucía, Madrid y la Comunidad Valenciana lideran los impagos de los medios que utiliza el sistema para diagnosticar, prevenir y curar enfermedades. Deudas que crecen mes a mes. Preocupa que no haya ninguna medida seria para que la Sanidad posea suficiencia financiera y deje de jugar con el bolsillo de pacientes y compañías. Mientras, algunas comunidades tratan de asfixiar a las compañías, porque no les preocupa que haya despidos si éstos se producen en Madrid o en Cataluña, como a veces da la sensación que sucede con la consejería de Sanidad de Andalucía, con sus obsesiones contra la iniciativa privada. Ya hay un 30 por ciento de medicamentos que no son aceptados por el ministerio para ser reembolsados. Algunas cosas cambian y otras no.
@SANTIDEQUIROGA en twitter





































