| viernes, 21 de diciembre de 2012 h |

El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud ha acordado modificar a lo largo de 2013 el copago farmacéutico por renta para introducir nuevos tramos para los ciudadanos que ganan entre 18.000 y 100.000 euros año. Muchos colectivos de pacientes, así como algún grupo parlamentario, como CiU, habían insistito repetidamente en lo injusto de la actual estructura.

La participación del usuario fue (al margen de los trabajos para desarrollar la Cartera Común de Servicios) la gran protagonista del último Pleno del año, y culminó con el visto bueno a las ampliaciones a la cartera suplementaria, que además de los medicamentos incluye la prestación ortoprotésica, la dietoterápica y el transporte sanitario no urgente. El “acuerdo” al que hace referencia la nota de prensa solo es extensible, sin embargo, a las comunidades del PP. Cataluña no fue a la reunión, esgrimiendo que coincidía con el debate de investidura en el Parlamento catalán del presidente de la Generalitat, Artur Mas, y Andalucía, Asturias, País Vasco y Canarias mostraron su oposición al copago.

En materia de farmacia, también se aprobó una propuesta de colaboración para la elaboración de los informes de posicionamiento terapéutico de los medicamentos, con el objetivo de obtener un único informe que sea asumido y reconocido por todo el Sistema nacional de Salud, definiendo la financiación específica para los pacientes en nuevos medicamentos. Asimismo, se dio el visto bueno a dos proyectos de Real Decreto: uno sobre distribución de medicamentos, cuya finalidad es evitar la entrada de fármacos falsificados en la cadena legal; y otro sobre terapias avanzadas.

Además, la consejera de Canarias, Brígida Mendoza, trasladó a la ministra la solicitud efectuada por los Colegios Oficiales de Farmacia regionales para que Sanidad cambie los precios de los medicamentos cada tres meses “ya que ello les permitiría mayor margen de adecuación a esta situación cambiante”. Mendoza afirmó que “lo más práctico, a efectos normativos, es que en lo referido a los precios menores, las revisiones voluntarias de bajadas de precios por parte de las compañías farmacéuticas se hagan trimestralmente y mantener para todo el resto de procesos la misma cadencia que hay actualmente. Los meses que llevamos con el procedimiento de bajada mensual han demostrado que este proceso consume muchísimos recursos de la oficina de farmacia, fundamentalmente la gestión de los stock, independientemente del efecto que en algunos casos ha tenido sobre la adherencia al tratamiento por parte del paciente, ya que supone cambios continuos de envases de medicamentos”.