Trinidad Jiménez
La gripe A fue su primera prueba de fuego, pero sin duda el Interterritorial de marzo, que aunará en un mismo Pleno la sostenibilidad del sistema y el Pacto sanitario, no le anda a la zaga. Son muchos los retos que se derivan para la ministra de esta enorme cita. Por un lado, debe demostrar que su loada capacidad de gestión no fue un hecho aislado en el caso de la gripe. También que los años de trabajo vinculados al Pacto no acabaron, ni mucho menos, con el decepcionante documento que se envió a las consejerías hace unas semanas. Por último, y a la vista de los posibles recortes en las políticas sanitarias, Jiménez también se examina del peso y la influencia que tiene en el Gobierno y de su valentía a la hora de afrontar medidas que garanticen el futuro del SNS.






































