Carmen Peña tiene un plan. Desde su actual responsabilidad como máxima representante de los farmacéuticos de todo el mundo, la presidenta de la Federación Internacional Farmacéutica (FIP) se ha fijado un reto: “construir la mejor farmacia posible para el paciente del siglo XXI”. Y para eso cuenta con ‘su’ estrategia, que presentó en sociedad durante la ceremonia de apertura del 75 congreso mundial de la FIP celebrado del 29 de septiembre al 3 de cotubre en Düsseldorf (Alemania).
Este plan —denominado por la otrora presidenta del Consejo General como “Dos veces dos”— se basa en dos actuaciones: el desarrollo profesional y la defensa de los intereses de la profesión. Y abordado en dos niveles: individual y colectivamente. “Tenemos que asegurarnos de que los farmacéuticos seguimos siendo relevantes y somos capaces de responder eficazmente a las necesidades de los pacientes”, indicó Peña ante los más de 3.500 profesionales de 132 países representados en la FIP que participaron en el mayor evento anual de la farmacia internacional.
Tres ejes de acción
Para llevar a cabo dicho plan, la presidenta de la FIP sugiere centrar los objetivos de la farmacia en tres áreas: pacientes, servicios y sostenibilidad. Respecto a los primeros, Peña recordó ante sus compañeros que los mismos “necesitan una respuesta integral a sus problemas de salud, y esa respuesta integral requiere de la colaboración con otros profesionales sanitarios para obtener mejores resultados”. En este sentido, Peña apostó por “la interacción, la empatía y el toque humano” en la atención al paciente en cualquier oficina de farmacia.
Respecto a los nuevos servicios profesionales, esta dirigente animó a “demostrar que son eficaces para los pacientes y eficientes para los sistemas sanitarios”. En este sentido, recordó la ayuda que pueden suponer las nuevas tecnologías: “son más que simples herramientas; facilitan situar al farmacéutico como agente activo de salud”. Por último, respecto a la sostenibilidad, Peña instó a que “donde quiera que haya un medicamento, debe haber un farmacéutico”.






































