| viernes, 09 de diciembre de 2011 h |

Cinco años y medio ha durado la incertidumbre generada por el dictamen motivado que la Comisión Europea abrió contra España por estimar que nuestro modelo farmacéutico vulneraba el artículo 43 del Tratado de la UE relativo a la libertad de establecimiento. El colegio de comisarios cerró el proceso y se anulan así las presiones de los mercados, en especial de Mercado Interior, para liberalizar el sector de las oficinas de farmacia. Prevalecieron los criterios sanitarios y el interés general. Ahora es el momento de la alegría y satisfacción por la batalla ganada, atrás quedan los tiempos de incertidumbre que FEFE y todos los farmacéuticos titulares-propietarios de oficina de farmacia hemos vivido. Fue preciso fortalecer el músculo negociador de la Administración y concienciar a la sociedad de todo lo que estaba en juego, la garantía de accesibilidad al medicamento en condiciones de igualdad para todos, es esencia del Estado del bienestar que hoy, por otras causas, vuelve a estar en peligro.

Hoy lo celebramos todos, pero fuimos menos los que en los momentos más complicados nos mantuvimos firmes, con todas las consecuencias, para que no se vulnerase lo más mínimo la esencia del modelo de farmacia. En momentos cruciales y cuando tanto la administración sanitaria como instituciones farmacéuticas optaban por “ceder en algunos temas”, FEFE y el COF de Valencia seguimos en la brecha, sin ceder un solo milímetro en lo que siempre hemos considerado el mejor modelo farmacéutico posible, sobre todo, para el paciente. Se vivieron intentos de satisfacer a los mercados y modificar el modelo por la puerta de atrás, con la aprobación de la Ley de Sociedades Profesionales, que en nada nos afectaba pero que sirvió a los liberalizadores de excusa, junto con el dictamen motivado, para poner en jaque nuevamente algunos puntos fuertes de nuestra farmacia.

Nos sentimos satisfechos de los resultados obtenidos, fruto del trabajo realizado y las responsabilidades atendidas, pero vivimos momentos de crisis y nuevos riesgos se ciernen sobre nuestro modelo de farmacia y de prestación farmacéutica. En esta encrucijada, tenemos que recordarle a nuestros políticos y al nuevo Gobierno, que la farmacia, modelo de transparencia y colaboración con las administraciones sanitarias, no genera gasto sino ahorro, y que el modelo español de oficina de farmacia es garantía de salud, servicio y de sostenibilidad para el SNS. Para su mantenimiento y defensa cuentan con nosotros. Lo dicho, el enemigo ya no está en Europa.