L. Barrera Madrid | lunes, 24 de marzo de 2014 h |

La agenda de la consejería gallega de Sanidad de los próximos meses está cargada de temas pendientes y programas que poner en marcha. Sin embargo, la necesidad de establecer acciones conjuntas entre comunidades autónomas es algo que Rocío Mosquera tiene muy presente, como demostró en esta entrevista concedida a GM.

Pregunta. ¿Cómo afronta la recta final de la legislatura?

Respuesta. Tenemos muchos proyectos en marcha y con muchas ganas de llevarlos a buen fin. Hay que revisar el Plan de Prioridades y la Estrategia del Sergas para ampliarla a 2020 y también debemos desarrollar el Plan de Obesidad Infantil. Estamos trabajando muy intensamente en la Estrategia de Cronicidad estratificando a la población.

P. Galicia acaba de aprobar su Decreto de Gestión Clínica. ¿En qué se fundamenta su modelo? ¿Chocará con el que está elaborando el ministerio de Sanidad?

R. No va a haber ningún choque con el ministerio. Entendemos que su normativa tiene que ser lo suficientemente amplia y flexible para que los proyectos que estamos desarrollando las comunidades tengan cobertura legal. El modelo se basa en tres pilares básicos: la voluntariedad de los profesionales para incorporarse, que no tiene entidad jurídica propia —no cambia el régimen jurídico laboral— y que tiene que ser muy participativa por parte de todos los profesionales, porque solo dará los resultados que esperamos con su participación. Es un cambio en la manera de trabajar y en la organización asistencial. No hemos pretendido nunca que sea una vía para cambiar ni retribuciones del personal ni las situaciones laborales.

P. El sindicato médico sigue en contra de esta normativa porque considera que encubre una progresiva privatización…

R. Hemos incorporado la mayoría de las alegaciones que hicieron tanto los sindicatos como los colegios profesionales e incluso las asociaciones de pacientes. El documento sobre gestión clínica del Foro de la Profesión Médica recoge punto por punto lo desarrollado en nuestro decreto. Es extraño que el sindicato médico en Galicia esté en contra y, sin embargo, coincida con los documentos que está firmando CESM.

P. La comunidad ha implantado la consulta telefónica en todos los centros de salud ¿con qué resultados?

R. Se está haciendo desde diciembre y ha sido muy bien acogido tanto por los profesionales como por los pacientes. En este momento se hacen más de 3.000 citas diarias telefónicamente y el 90 por ciento se resuelven por esta vía.

P. ¿Cuál es su propuesta de cara a la reforma de la financiación?

R. Nosotros estamos trabajando para que la financiación de la sanidad sea suficiente. Éste debe ser el principio básico para que no haya diferencias en la calidad asistencial entre CC.AA. Fuera de él, creemos que un reparto estrictamente por población no sería justo. Todos los estudios demuestran que el envejecimiento y la dispersión encarecen la prestación asistencial. Tenemos 300 ayuntamientos para 2,7 millones de habitantes; un 23 por ciento de nuestra población tiene más de 65 años y también contamos con un número muy elevado de pacientes de más de 75 y 80 años, una población muy sobreenvejecida. Estos criterios indudablemente hay que tenerlos en cuenta.

P. ¿Financiación finalista?

R. Esa discusión la dejaría en un segundo nivel. Sobre todo tenemos que ponernos de acuerdo en los criterios.

R. Galicia ha visto reducir sus ingresos del sistema de financiación un 11 por ciento entre 2007 y 2013. ¿Cómo ha afectado esto al presupuesto sanitario?

R. Sí que ha bajado la financiación, pero nuestro presupuesto sanitario no ha bajado por el esfuerzo de la Xunta para mantenerlo. Galicia destina el 41 por ciento de su presupuesto a Sanidad. Por eso consigue mantenerse dentro de las comunidades con un gasto por habitante más alto. Ese esfuerzo debería ser otro criterio a tener en cuenta a la hora de la financiación.

P. El presupuesto de Farmacia ha bajado ya al 15,74 por ciento del gasto sanitario. En Galicia sigue siendo una cuarta parte. ¿Por qué?

R. Primero, por el envejecimiento. Pero también influye la cultura de los profesionales a la hora de prescribir. Somos la tercera comunidad en número de recetas por habitante y en gasto por receta estamos un euro por encima de la media del SNS. Nuestros profesionales prescriben distinto al resto del sistema. Estamos trabajando en ello.

P. ¿Qué opina de la propuesta de Asturias sobre un fondo para financiar los medicamentos huérfanos?

R. El gran problema que tenemos es la insuficiencia financiera, por lo que todo aquello que nos pueda aportar mejoras en la financiación será bien recibido. Los tratamientos de las enfermedades raras son muy caros y para tener ese nivel de financiación y no tener que retraérselo a otro tipo de pacientes, hay que buscar una manera. Deberíamos hacer un esfuerzo común en el SNS.

P. ¿Y para las innovaciones?

R. Lo mismo. Tenemos un presupuesto para hacer la asistencia. Si el ministerio decide introducir un fármaco nuevo, de alguna manera tendrá que trasladarnos la financiación. Prácticamente todas las comunidades hemos dicho que no se puede introducir una molécula nueva, ni un procedimiento nuevo en la cartera de servicios si no viene con financiación. Hay que buscar entre todos la fórmula.

P. ¿Tiene preparado Galicia el mecanismo para el cobro del copago farmacéutico hospitalario?

R. Siempre dijimos que estábamos de acuerdo con este sistema, pero que no es recaudatorio. Lo defendimos como una homogeneización dentro de la región y entre todas las comunidades. Por lo tanto, el principio básico para ponerlo en marcha es que lo hagan todas las comunidades. En Galicia lo tenemos preparado. Ha sido complicado porque ha implicado un cambio informático estructural. Queríamos que el modelo siguiese el mismo principio de la receta electrónica, tanto por la información que da como por la calidad y seguridad que nos ofrece. Queremos empezar con el resto de las CC.AA. y eso es lo que estamos esperando.