alberto cornejo Madrid | viernes, 15 de marzo de 2013 h |

Pregunta. Necesitaría saber si tienes previsto contestarme como senador o como farmacéutico.

Respuesta. Contestaré como farmacéutico, ya que en esta profesión llevo 30 años, mientras que soy senador desde hace uno.

P. Pues al grano. ¿Se están pasando los políticos con la Farmacia?

R. Lo que sí tengo claro era la necesidad de tomar medidas si no queríamos ver abocado nuestro sistema sanitario al fracaso.

P. ¿Te han pedido tus compañeros que metas mano para que otros levanten el pie?

R. Muchos compañeros boticarios sí me piden que no olvide nunca que soy farmacéutico y que defienda la profesión. Pero puedo asegurarles que lo tengo claro. Aparte de mis obligaciones generales como representante político, intento involucrarme especialmente en aquellos asuntos sanitarios y farmacéuticos que se discutan en la Cámara.

P. Al ser boticario rural y senador, ¿te cuentas a tí mismo las penas?

R. No me las cuento por dos razones. La primera, porque ya me las sé. Y la segunda, porque procuro no llevarme los problemas a casa, hay que dejarlos cada uno en su sitio. Soy capaz de discernir entre la actividad profesional y personal. Todo lo que no fuese así implicaría un cacao tremendo.

P. No obstante, sin que parezca un chiste, ¿qué le diría el senador al farmacéutico rural?

R. Que aguante, que de esta salimos. Estoy seguro.

P. ¿Dónde confluyen el Francisco Fernández político con el Francisco Fernández sanitario?

R. En mis otros cargos: el de abuelo, padre de familia, marido, amigo… Y si te refieres a un contexto temporal, los domingos.

P. Y es ahí donde aparece el aficionado a los coches clásicos…

R. Sí, es mi principal hobby. Tengo un 600 y un escarabajo. Tiro de ellos los fines de semana para hacer rutas. O bien me uno al plan de aquellos amigos que tienen otros modelos.

P. ¿Cuál es tu domingo ideal a bordo del pelotilla?

R. Montarme en él acompañado de algún familiar, porque todos no cabemos, y acercarme a las rías de Galicia para degustar un buen arroz con la calma que requiere. Y, puestos a completar el plan, dar después un paseo en barco.

P. Ahora que está bien visto alejarse del lujo, ¿te has planteado utilizarlo como coche oficial?

R. ¡No creo que me llevase a muchos sitios, o al menos a tiempo, a una media de 60 kilómetros a la hora! Principalmente, procuro moverlos para que no se estropeen. Como coche oficial hago uso de otro vehículo particular.

P. Aunque antes lo rechazaste, ahora quiero que contestes solo como senador. ¿Están muy quejicas los de la bata blanca?

R. Tienen motivos para ello.

Francisco José Fernández (Louredo, Orense, 1959) vive al servicio del pueblo por partida triple. Tanto por su condición de senador del Grupo Popular en la Cámara Alta (donde también ostenta la vicepresidencia de su Comisión de Sanidad), como por ejercer de alcalde y único farmacéutico en el municipio orensano de Leiro. En los pocos ratos libres que le quedan en sus días “que en ocasiones se alargan a 25 horas”, asegura, quien también presidió el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Orense de 2010 a 2011, se vuelca en estar “al servicio” de su nieto. Es él su único “ojito derecho” desde hace cuatro años, confirma, más allá de sus reliquias automovilísticas.