Varios miles de residentes en Cataluña esperan que el paso por las urnas este 27 de septiembre traiga consigo un importante cambio en su día a día profesional, independiente al color e ideales del gobierno resultante. Son todos aquellos farmacéuticos comunitarios que sufren desde hace años las consecuencias de los impagos cíclicos de facturas farmacéuticas, poniendo en riesgo la viabilidad de sus negocios o puestos de trabajo. En la campaña electoral, todas son buenas intenciones de las formaciones políticas—como era de esperar— cara a solucionar un problema que, llevado a las cifras, se traduce en cerca de 236 millones de euros que actualmente adeuda la Generalitat a las boticas.
¿Quién pone, o sabe cómo poner, el cascabel al gato? Con el objetivo de conocer su parecer y propuestas ante esta situación, la patronal farmacéutica catalana Fefac organizó el pasado 17 de septiembre un debate con representantes de las principales formaciones que concurren a esta cita electoral. Un debate que arrancó con un recordatorio del presidente de la patronal, Antonio Torres: “a pesar de la difícil situación que atraviesa la farmacia en los últimos años, el sector no ha usado al paciente como rehén, sino que por responsabilidad ha seguido prestando el mismo servicio de calidad”, recordó. Que nadie lo olvide.
Ya entrados en harina, Alba Vergés (Junts pel Sí) hizo saber las “ganas” de su formación por solucionarlos, si bien los problemas “no se acaban con las facturas impagadas”. También Enric Fernández (PSC) se mostró de acuerdo en que “los impagos son una pequeña parte de los problemas de las oficinas de farmacia”, apuntando como otro de ellos “los márgenes con los que trabajan”.
Por su parte, Marta Rivas, representante en el debate de Sí que es Pot, expuso que “a pesar de los imcumplimientos del Estado —en alusión a los recursos destinados a Cataluña— esto no es excusa para no realizar los pagos de recetas a las farmacias”. Por el contrario, David Mejías (Ciutadans) cree que “sí hay recursos, pero el problema en qué se han gastado”.
Como soluciones concretas, la representante de Junt pel Sí aludió al proceso independentista que promulga esta formación: “No podemos dar una solución milagrosa si seguimos dependiendo del dinero que llegue de Madrid; queremos un cambio con vista a gestionar nuestros propios recursos y crear un país (sic) que pueda pagar a sus proveedores”, abogó Vergés. Por su parte, el representante socialista apostó por “presupuestos sobre el gasto real”. Ribas (Sí es Pot) habló de “prioridades” y, en concreto, “que el pago de la deuda con los bancos no sea prioritario frente al pago a otros proveedores como las farmacias, como ocurre ahora”. y Mejías (C’s) recordó que “·con el dinero que se invierte en administraciones duplicadas, podríamos pagar a la farmacias”.
Asimismo, los representantes políticos recibieron la petición de desarrollar una resolución aprobada recientemente en el Parlamento de Cataluña de defensa de la farmacia, y en concreto, de los establecimientos rurales (punto propuesto por la patronal Fefac). En este aspecto, todos los participantes en el debate se han mostrado favorables a un mayor aprovechamiento asistencial de las boticas.
Alba Vergés (Junt pel Sí)
“No apoyamos la liberalización pero sí creemos posible introducir cambios en el acceso a la titularidad. Y la independencia no supondría incovenientes para las farmacias”
Enric Fernández (PSC)
“¿Liberalización? Rotundamente no. La farmacia está acorde con el modelo social catalán y uno de los mayores exponentes de nuestra sociedad”
Marta Ribas (Sí es Pot)
“La liberalización rompería el modelo actual. Sí, vemos posible una mejor coordinación de la red de boticas con el sistema de salud y también el social”
David Mejías (Ciutadans)
“No queremos ni la liberalización de la propiedad ni tampoco que los medicamentos sin receta salgan de las farmacias”
Alba Vergés (Junt pel Sí)
“El Catsalud ya trabaja en la ampliación de funciones y la voluntad es seguir por esta vía”
Enric Fernández (PSC)
“Muchos de los DH podrían dispensarse en boticas. No tengo claro que la botica pueda vacunar”
Marta Ribas (Sí es Pot)
“Dudamos sobre la vacunación en farmacias; los DH requieren un debate profundo”
David Mejías (Ciutadans)
“La AF domiciliaria es un punto a incidir cara a la adherencia”






































