Han salido del Universo Marvel para adentrarse en ese ‘universo’ llamado SNS. Han cambiado su cuartel general en la remota Estación Espacial Atalaya, por el polígono malagueño Trévenez de Campanillas (Málaga). Ya no se mueven entre callejones oscuros y azoteas sino entre despachos y furgonetas de reparto. Aunque los Superman, Batman, Catwoman, Spiderman y Capitán América siguen al pie del cañón sirviendo a la sociedad, ya no tienen como enemigos a Lex Luthor, Red Skull, Joker o Duende Verde. Sus nuevos villanos —igual de peligrosos— son los decretos y las bajadas de precios de medicamentos.
En el mundo de la ficción eran conocidos como ‘La Liga de la Justicia’. En el terrenal —aunque en el paso de uno a otro se olviden a veces de cambiarse los uniformes, como lo demuestra esta foto— componen el consejo rector de la Cooperativa Farmacéutica Andaluza (Cofaran). En esta otra responsabilidad, el pasado 9 de septiembre cumplieron —y celebraron de esta guisa— cincuenta años ‘salvando’ vidas con su superpoder común: la capacidad de llevar medicamentos a cualquier rincón del planeta.
Leandro Martínez, otrora entrenador de defensa personal de boinas verdes, es el ‘lider’ de un grupo cooperativista que celebra medio siglo de vida superando los 800 socios y 200 empleados, dejando atrás los apenas 17 farmacéuticos fundadores y quince trabajadores con los que se puso en marcha el primer almacen de la malagueña calle Beatas. Cincuenta años después, casi un millar de farmacias son suministradas de las más de 25.000 referencias que manejan a través de las 50 rutas que realiza diariamente su flota de furgonetas por toda Andalucía y Melilla.
Unas furgonetas que también dejan atrás las bicicletas con las que se repartían los primeros medicamentos a las boticas en sus inicios allá por 1965, el año en el que el C.D. Málaga conseguía su quinto ascenso a Primera División, en el que se abrió la fábrica de cervezas San Miguel… La misma fecha en la que, con apenas 13 años, su actual presidente ya se forjaba por los tatamis andaluces como un judoka adelantado a su tiempo al competir “con gente de 28”, como así reconocía recientemente al someterse a la entrevista‘A la contra’ de EG.
Cincuenta años dan para mucho. Tanto como para ser ya la cuarta empresa malagueña con mayor volumen de facturación, como así puede presumir Cofaran en este aniversario de cifras redondas. A nivel sectorial, también hay motivos para soplar felizmente las velas: fue el almacen mayorista que más creció el pasado ejercicio. En concreto, su facturación alcanzó los 281,8 millones de euros en 2014, lo que supone un crecimiento del 7,4 por ciento respecto a 2013, generando un beneficio de 400.000 euros y obteniendo un cash flow favorable de más de 1,3 millones. Estos números permiten a Cofaran no bajarse del ‘top ten’ en el ranking nacional de distribuidoras farmacéuticas por cuota de mercado (2,33 por ciento, según datos de IMS Health), a pesar de su eminente carácter regional, donde la cuota de mercado asciende al 16,25 por ciento. Por ello, es lógico que Martínez pida “otros cincuenta años como éste último”.
Cofaran no ha recorrido sola este primer medio siglo de vida. La última parte de este camino ha ido de la mano de Farmanova, grupo cooperativista de segundo grado que compone junto a otras ocho distribuidoras: Cooperativa d’Apotecaris (Baleares); Cofarca (Las Palmas); Cofarte (Tenerife); Cofex (Extremadura); Hefagra (Granada); Hefaral (Almería); Jafarco (Jaén) y Xefar (Cádiz). Asimismo, su representatividad institucional también es óptima, al ocupar —en la persona del propio Martínez— la presidencia de la Asociación Empresarial de Cooperativas Farmacéuticas (Asecofarma).
El día a día de Cofaran para esta segunda mitad del S.I de Cofaran seguirá pasando por la innovación y robotización de sus almacenes, el aumento de la oferta formativa a sus socios, implantar nuevos servicios de valor añadido, celebrar más ediciones de su ya clásica Exposervicios… En definitiva, próximas misiones para estos ‘superhéroes’.






































