“O todos o ninguno”. Este es el pensamiento de los colegios farmacéuticos de Aragón para rechazar, de partida, el anuncio de su consejero de Sanidad, Ricardo Oliván, de “buscar fórmulas” para minimizar en el colectivo rural los efectos del retraso en el pago de facturas. Durante su intervención este 26 de mayo en al acto de reconocimiento a Pilar Farjas, secretaria general del Ministerio de Sanidad, como colegiada de Honor del COF de Teruel, Oliván adelantó que una de esas posibles fórmulas sería que estas boticas rurales cobrasen estos retrasos con anterioridad frente al resto de establecimientos. Dichos retrasos se sitúan actualmente en torno a treinta días adicionales respecto a la fecha habitual de pago de las facturas, lo que, de facto, supone arrastrar una mensualidad pendiente de abonar.
En declaraciones a EG, el presidente del COF de Teruel, Ángel Resa, muestra sus reticencias a esta posibilidad ya que “supone un agravio comparativo frente al resto de compañeros regionales”, si bien reconoce que las boticas rurales “están más indefensas ante los impagos, ya que no pueden subsanarlos con la venta libre”. En su opinión, la solución más justa, que también valora la consejería de Sanidad regional, es centrar los esfuerzos en “recortar” el plazo en el que se cobran las facturas. “Preferimos que se adelante el pago los máximos días posibles, reduciéndolo, por ejemplo, a 45 días en vez de los actuales 50, pero que todos cobremos a la vez”, indica.
Consejería de Sanidad y colegios farmacéuticos aragoneses mantendrán próximas reuniones para buscar soluciones a estos retrasos que, cabe recordar, el departamento que dirige Oliván ya anunció hace semanas que “serían fijos” a lo largo de 2013.






































