MARCOS GARCÍA Madrid | viernes, 02 de octubre de 2015 h |

La economía mundial en nuestros días está profundamente marcada por la tecnología. Los avances en este campo sin duda han revolucionado la manera que tiene el ser humano de comunicarse, ver la vida y consumir favoreciendo una transformación social y económica desconocida hasta la fecha. En las últimas décadas han proliferado grandes multinacionales que han impregnado de un marcado cariz tecnológico casi todos los ámbitos de la sociedad.

Google, Microsoft, Samsung, Apple, Facebook o Twitter son nombres que llevan asociados la excelencia empresarial y unas cifras de negocio exorbitantes. Cada una de estas compañías elige determinados mercados donde diversificar sus beneficios y generar de este modo nuevos modelos de producción. Sin duda, la industria farmacéutica y sanitaria se ha convertido en uno de esos sectores refugio donde algunas de las principales compañías tecnológicas han puesto sus ojos y su dinero.

El sector biotecnológico es uno de las más recurrentes en recibir la participación de las grandes multinacionales tecnológicas hasta convertirse en uno de los sectores con más futuro tanto en el campo bursátil como en el meramente financiero. Son muchas las compañías que buscan alianzas con empresas farmacéuticas ya establecidas, crean su propio laboratorio o establecen filiales dentro del organigrama del grupo.

Las coreanas marcan ritmo

En este campo Corea del Sur es el paradigma de país en el que sus empresas tecnológicas han apostado por la I+D farmacéutica, diversificando su modelo de negocio al compaginar tecnología y medicamento. De hecho, es el segundo estado tras Israel que mayor inversión realiza en I+D. Quizás una de las compañías que mejor ha entendido el futuro de la industria farmacéutica y ha realizado uno de los esfuerzos de inversión más potentes en este campo es Samsung. La tecnológica coreana vio que había un gran futuro en la investigación y desarrollo de fármacos biológicos y por eso creó Samsung Biologics. Una filial del grupo dedicada a la I+D y a la producción de este tipo de medicamentos.

Esta compañía se ha convertido en el ejemplo más claro de cómo una empresa tecnológica puede dar el salto a la industria farmacéutica y convertirse en una corporación puntera, que ha establecido alianzas para la producción con algunas de las principales farmacéuticas mundiales como Merck, Bristol-Myers Squibb o Roche entre otras. Aunque su movimiento más destacado es la creación de una joint venture con Biogen.

Además, esta compañía controla el 90 por ciento de Samsung Bioepics, una empresa que se centra en el desarrollo de biosimilares y tiene una estrategia de búsqueda de financiación mediante la capitalización bursátil. Es decir, su salida a bolsa es inminente. De hecho a principios del pasado mes de julio la dirección coreana de la compañía anunció que Samsung Bioepics empezará en breve a cotizar en la bolsa de Nueva York en el índice Nasdaq. Su objetivo lograr unos 8.000 millones de dólares para continuar con el desarrollo de seis fármacos biosimilares.

Otra tecnológica con origen en Corea del Sur y presencia mundial que apostó por la industria farmacéutica fue LG. Ya en 1981 esta empresa inició su andadura en el campo farmacológico con una investigación sobre ingeniería genética. Desde entonces y bajo la denominación de LG Life Sciences ha invertido de manera constante en tres áreas: farmacéutica, salud animal y productos químicos especiales.

LG Life Sciences ha desarrollado y comercializado productos farmacéuticos de renombre como Interferón o Intermax-alfa. También ha apostado por el mundo de las vacunas contra la hepatitis B (Euvax B), la hormona de crecimiento humano (Eutropin) o el tratamiento de la artritis degenerativa (Hyruan Plus). Otros de sus fármacos estrella es rhFSH orientado para la reproducción asistida o Follitrope y Declage, ambas hormonas de crecimiento sostenido. Un hito en LG Life Siciences se alcanzó en 2003 cuando su antobiótico quinolonas Factive fue aprobado por la FDA en Estados Unidos.

Google, a la última

Una de las mayores compañías en lo relativo a tecnología es Google, cuyos directivos han visto en la adaptación de dispositivos al ámbito del diagnóstico y la salud como un camino abierto para desarrollar la compañía. Por un lado, crearon Calico —acrónimo de California Live Company— un laboratorio centrado en el genoma humano, la investigación, el desarrollo de fármacos, y la biología molecular. Tienen como principal objetivo retrasar el envejecimiento y contrarrestar las enfermedades relacionada con la edad y cuentan con acuerdos de colaboración con algunas de las principales farmacéuticas del planeta como AbbVie o instituciones universitarias y de investigación de renombre como la Universidad de California, el UT Southwestern Medical Center o 2M Companies.

Por otro lado, el gigante de internet creó GoogleX, una compañía centrada en desarrollar herramientas de diagnóstico y nuevos dispositivos inteligentes que ayuden a transformar la detección, prevención y tratamiento de la enfermedad. En la actualidad tiene tres proyectos revolucionarios como unas lentes de contacto inteligentes que miden los niveles de glucosa en las lágrimas a partir del uso de un chip inalámbrico minúsculo y que tiene gran utilidad para los diabéticos. Además, están desarrollando nanopartículas que en la sangre y conectadas con equipos especializados sean capaces de ayudar a detectar enfermedades de manera precoz y que tiene a la oncología como principal destino de sus investigaciones. También cuentan con un dispositivo que facilita la difícil labor de alimentarse por sí mismo para enfermos de párkinson gracias a una cubierto que estabiliza los espasmos producidos por la enfermedad.

Pegado al paciente

El grupo holandés Philips fundó en 1914 su primer laboratorio de investigación y la empresa empezó a introducir sus primeras innovaciones en tecnología de rayos X. Desde entonces ha estado muy vinculado al mundo sanitario con su división de cuidado de la salud. Philips tiene como objetivo prioritario la mejora de la vida de los pacientes y los profesionales de la salud a través de soluciones innovadoras. Para ello basa su estrategia en áreas como radiología, cardiología, oncología, enfermedades respiratorias, sueño, cuidado de la salud de la mujer, la madre y el bebe.

Philips Cuidado de la Salud cuenta con una fuerte implantación en España y tiene en su haber acuerdos de colaboración con instituciones de renombre como el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), hospitales y centros de investigación y universidades públicas y privadas en España.