| viernes, 28 de junio de 2013 h |

No creo que la intención del PP con sus enmiendas a la Ley de Garantías para intentar paralizar los intentos andaluces de tener una legislación farmacéutica propia y única fuera doble y quisiera, de paso, acabar con los descuentos por pronto pago o por volumen que la industria está autorizada a realizar en la farmacia. Pero las leyes son las leyes y al final la intención del legislador no siempre se tiene en cuenta en un tribunal.

Por ese motivo, y aunque al cierre de esta edición no conocíamos el contenido de las enmiendas presentadas en el Senado a la modificación de la Ley de Garantías, creo que sería necesario incorporar una adenda a ese artículo 88 en el que quede claro que no es aplicable a los descuentos establecidos en el artículo 3. Sin entrar a valorar la barbaridad que supone, desde mi punto de vista, que la Administración establezca límites a las relaciones comerciales entre privados, si no se hace así la inseguridad jurídica rodeará de aquí en adelante a las relaciones entre industria y farmacias y podría haber problemas que generaran en disputas legales sobre el asunto. A día de hoy estamos a tiempo de que eso se evite.

Por ello, desde aquí me gustaría enviar a los legisladores un mensaje para que eviten en la mayor medida posible las diferentes interpretaciones que se puedan hacer sobre las leyes. Es la única manera de incrementar la seguridad jurídica del sector y facilitar las relaciones entre ellos por el bien del paciente.

@JoseMLAlemany en Twitter