| viernes, 08 de marzo de 2013 h |

Resulta significativo ver hasta dónde hemos llegado. Hoy en día prevenir el riesgo cardiovascular con una estatina y un antihipertensivo durante un mes cuesta lo mismo que un café. Un café de los de José Luis Rodríguez Zapatero, porque con 82 céntimos, que es el precio de referencia establecido para un envase de 28 comprimidos de 10 mg de simvastatina más otro envase de 28 comprimidos de 10 mg de enalapril, es imposible hoy en día encontrar incluso uno solo. No es la excepción. Con 1,26 euros, menos que una pequeña caña de cerveza, es posible atajar 60 dolores de cabeza con paracetamol 650 mg. Y todavía habrá quien diga que los precios de los medicamentos en España son altos y que hay margen…

Pero la realidad es que todos los límites han sido sobrepasados por esta orden de precios de referencia que está actualmente en periodo de alegaciones. No me extraña que desde Farmaindustria confíen en que el umbral mínimo se mantenga. No habría otra alternativa.

Más allá de la viabilidad de la fabricación de estos fármacos, el valor del medicamento y la confianza puesta en él por los pacientes y los profesionales puede ser puesta en cuestión al comparar los precios de artículos de consumo corriente con el coste de un tratamiento mensual que salva vidas. Como dijo una vez Jesús Vidart, director general de compras de la Consejería de Sanidad de Madrid: “lo gratis gusta y lo barato asusta”. Pues bien, yo ahora, tengo pánico.

@JoseMLAlemany en Twitter