La falta de tiempo del boticario y un área de influencia limitada son algunos de los principales obstáculos para poder alcanzar una correcta gestión en la oficina de farmacia rural. Así se puso de manifiesto durante la celebración de la I Jornada Nacional de Farmacia Rural, organizada por la Sociedad Española de Farmacia Rural (Sefar).
A este respecto, en una de las mesas celebradas en la jornada, en la que participó, María Dolores Fernández, experta en gestión de la oficina de farmacia orientada a la rural, se analizaron los retos y dificultades a los que se enfrentan estas boticas, así como las posibilidades que tienen para alcanzar una correcta gestión de la oficina de farmacia. “Una de las principales diferencias respecto al resto de boticas es la falta de tiempo, que es el principal problema para realizar una buena gestión”, apuntó.
Asimismo, junto a la falta de tiempo, Fernández también destacó la limitación del área de influencia como una de las trabas con las que se encuentran los rurales. “Al disponer de un área de influencia limitado, nuestras acciones también lo serán”, dijo.
Para ella, aunque “es evidente que el margen de maniobra de la farmacia rural es bastante más reducido”, sí hay variables a controlar y planificar para poder alcanzar una correcta gestión. Para lograr este objetivo, Fernández apuntó como factor fundamental la realización de una buena gestión de compras, con el objetivo de conseguir una reducción significativa en los gastos de la oficina de farmacia. “Hay que buscar la rentabilidad”, precisó.
En este sentido, apuntó a la buena formación para llevar a cabo todas estas labores. No obstante, reiteró que la falta de tiempo es un handicap a la hora de acceder a una buena formación. Además, Fernández consideró que actualmente hay muy poca formación en la materia. “La formación debería de estar enfocada desde otro punto de vista. Hay que tener en cuenta el escaso tiempo del que dispone un boticario rural. Sin haber andado, no podemos correr”, sentenció.
Una estrecha comunicación con el médico también es uno de los factores a tener en cuenta. “La comunicación es fundamental, sobre todo en las oficinas rurales donde el trato con el cliente es más cercano. Además, siempre tenemos que tener presente que el mayor beneficiario va a ser el paciente”, señaló Fernández, quien también aseguró que mantener una correcta comunicación siempre “facilitará la posibilidad de que el farmacéutico pueda anticiparse para la gestión”.






































