El Global Madrid | viernes, 28 de noviembre de 2014 h |

Son muchos los farmacéuticos que han convivido este 2014, y siguen conviviendo, con los impagos de facturas por parte de sus administraciones. Algunos de ellos, como los boticarios canarios, ya tienen la confirmación de que despedirán el año manteniendo el problema. Otros, en cambio, parece que podrán aprovechar los brindis navideños para celebrar el fin de esta lacra, como sería el caso de los farmacéuticos baleares. Mientras, sus compañeros de Cataluña y Comunidad Valenciana no saben con certeza cómo estrenarán 2015 respecto a la deuda que mantienen con ellos sus gobiernos autonómicos.

Dentro de lo que más seguro parece, las buenas noticias pasan por Baleares, cuyas boticas podrán despedir el año sin rastro de los impagos que han sufrido ininterrumpidamente durante todo 2014. ¿La razón? El Consejo de Gobierno balear aprobó una ampliación de crédito por 25,1 millones de euros para incrementar la ampliación del presupuesto anual destinado al abono de facturas a sus farmacias. Actualmente, la deuda que mantiene el Gobierno de Baleares con sus farmacias incluye el 52 por ciento de las recetas de septiembre (8.379.362 euros) y la totalidad de las de octubre (24.436.515 euros). La suma de ambos abonos asciende a 24.436.515 euros, cifra pareja a la ampliación presupuestaria aprobada (25,1 millones de euros), lo que atisba que la intención gubernamental por acabar el año con el contador de la deuda a cero.

No obstante, dado que la ampliación de la partida aún no está activa, desde el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Baleares se llama a la prudencia. Así, indican a EG que las previsiones pasan por un inminente pago de las recetas pendientes de septiembre (8,3 millones de euros) y posponer a final de año la liquidación de las dos restantes mensualidades íntegras (octubre y noviembre, esta última aún por generar).

En el lado opuesto se encuentran los boticarios canarios. La consejería de Salud regional ya comunicó hace semanas a los colegios farmacéuticos que, tras el reciente abono de la factura de septiembre, daba así por finalizados los pagos de recetas a sus boticas hasta 2015. Una decisión ‘obligada’, puesto que en las arcas públicas no queda ni un solo euro para afrontar el pago de las facturas de octubre y noviembre. Ambas facturas serán abonadas con los presupuestos del nuevo ejercicio, con el que también se suele liquidar la última factura del año anterior (diciembre).

Tras confirmarse esta previsión de pagos por su consejería de Sanidad, los colegios farmacéuticos de Tenerife y Las Palmas recurrieron al factoring (anticipos de las cantidades adeudadas por entidades bancarias a cargo de la factura) para que sus boticas no sufran en estos dos últimos meses de 2014 los efectos de este nuevo retraso en pagos.

Esperando la ‘magia’ de la Navidad

Mientras, los farmacéuticos de Cataluña y Comunidad Valenciana están a la espera de acontecimientos y de alguna posible ‘sorpresa’ navideña que, en forma de nuevas inyecciones de dinero a las arcas públicas, impida iniciar 2015 arrastrando impagos generados en el actual ejercicio. En el caso de Cataluña, todo indica que el año se cerrará con el retraso de 55 días con el que el CatSalut paga a sus oficinas de farmacia, toda vez que el 28 de noviembre cobraron la factura de agosto. Un retraso que se viene dando desde el pasado mes de septiembre, cuando la Generalitat incumplió el calendario de pagos acordado con sus boticas y no abonó la factura que le correspondía pagar por los medicamentos dispensados durante el mes de julio con cargo al SNS.

Así, y a pesar de que las boticas pudieron cobrar esa factura en tiempo y forma gracias al factoring acordado con CaixaBank por los presidentes de los colegios de farmacéuticos provinciales y por el de la patronal catalana Fefac, lo cierto es que la deuda que arrastra el ejecutivo regional con las boticas catalanas se eleva a más de 200 millones de euros (dos facturas). Se trata de una situación que no es nueva para los farmacéuticos catalanes, que hasta el pasado mes de julio, momento en el que se aprobó la concesión del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) extraordinario, que finiquitó las facturas de abril y mayo y dejó el contador en 25 días de retraso, convivieron con ese retraso de dos facturas.

Desde las farmacias catalanas tienen la esperanza de que desde el Ministerio de Hacienda se confirme la ampliación del FLA extraordinario antes de fin de año y, de esta forma, se reduzca la deuda. “No sabemos aún cómo se pagará la factura que hemos de percibir en diciembre (septiembre, 111,7 millones de euros), esperamos que llegue dinero de Madrid, pero no sabemos aún de qué modo llegará, vía FLA u otra”, precisan fuentes del Consejo Catalán de Colegios de Farmacéuticos. Por su parte, la factura de octubre, también pendiente, asciende a 118,6 millones de euros.

En el caso de Comunidad Valenciana, sus farmacias también cobraron vía FLA en estos últimos días de noviembre una mensualidad pendiente (septiembre). Sin embargo, el cierre del mes también confirmó el incumplimiento del compromiso adquirido en verano por las consejerías de Sanidad y Hacienda regionales y del secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, de que en noviembre se pondría a cero el contador de la deuda, coincidiendo con la llegada de la última partida anual del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA).

Por otro lado, donde parece que hasta fin de año no habrá sorpresas, ni se esperan, es en Aragón: sus farmacias conviven desde hace dos años, hasta nuevo aviso, con una mensualidad cíclica de retraso en el cobro de recetas.