La presidenta del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, Carmen Peña, hizo balance de la edición de Infarma 2013, el encuentro europeo de Farmacia anual organizado por los colegios de farmacéuticos de Madrid y Barcelona, con unas palabras que pueden ser el punto de partida para afrontar el futuro de la oficina de farmacia en nuestro país. “Esta edición ha sido un punto de inflexión para la farmacia”, señaló la presidenta de los farmacéuticos españoles, que incidió en que a pesar de que el colectivo vive con temor una gran crisis social de valores, “es ahora cuando se está produciendo un cambio de paradigma que debemos afrontar con inteligencia, con decisión y trabajo en equipo”.
Pero, realmente, ¿ha supuesto esta edición de Infarma el punto de inflexión señalado por Peña? Lo cierto es que durante el transcurso de las distintas conferencias y mesas redondas celebradas en Infarma 2013 hubo una línea básica que se repitió constantemente: la necesidad de cambio. Una circunstancia a acometer porque, tal y como se reflejó en el estudio elaborado por Antares Consulting y la colaboración de los colegios de farmacéuticos de Madrid y Barcelona, ‘El futuro de la oficina de farmacia’, los farmacéuticos creen que el modelo está “agotado”.
¿Hacia dónde debe mirar entonces la oficina de farmacia? Según comentó la presidenta del Consejo General, el futuro pasa por alcanzar un nuevo modelo asistencia. “La clave para alcanzar el nuevo modelo de farmacia asistencial está en nuestra masa crítica y en la fuerza que nos dan los dos millones de personas que cada día entran en las oficinas de farmacia”, precisó al tiempo que lanzó un mensaje de esperanza: “Vamos a salir del túnel en el que estamos inmersos, pero de otra forma y con la implicación de todos”.
Y en este camino, Peña cuenta con el apoyo de los presidentes colegiales. Así se puso de manifiesto en la clausura del congreso, donde el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid, Alberto García Romero, destacó que “Infarma ha transmitido la necesidad de realizar cambios para afrontar los nuevos retos, y no debemos tener miedo a los cambios. Si acertamos en nuestra apuesta de futuro, saldremos reforzados”. Lo mismo hizo su homólogo en el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona, Jordi de Dalmases, que incidió en buscar “una solución bajo un prisma constructivo, actuando con seguridad y contundencia y con la profesionalidad como palanca de avance”.
Servicios sanitarios
En este sentido, durante el congreso se hicieron guiños constantes al cambio de mentalidad que debe regir el futuro del sector. De este modo, durante la conferencia ‘Community Pharmacy in Europe. What’s next?’, se indicó que el futuro del farmacéutico es la prestación de servicios sanitarios.
“No se puede desvincular la oficina de farmacia del Sistema Nacional de Salud, un sistema universal y solidario”, destacó Peña. Eso sí, para el presidente de la FIP, Michel Buchmann, el futuro pasa por “mejorar el rendimiento económico de la farmacia y poder aportar valor añadido a través de servicios profesionales”. Algo con lo que coincidió Maximin Liebl, presidente de la PGEU, que añadió que “una farmacia profesional puede ofrecer más que una comercial y, por tanto, este sistema será indispensable en el modelo europeo del futuro”.
Pero la implantación de un nuevo modelo farmacéutico fundamentado en la prestación de un mayor número y una mayor variedad de servicios sanitarios, ¿debería pasar por una modificación del sistema retributivo? Para Buchman y Liebl, sí. “El nuevo modelo de oficina de farmacia no puede continuar basándose en los márgenes del medicamento”, precisó.
¿Opciones? Por ejemplo, el vicepresidente de los farmacéuticos barceloneses, Francesc Pla, “se ha de cambiar la manera de calcular el precio de los medicamentos y el margen del farmacéutico”, pero puntualiza que se trataría de “cambiar el cálculo del precio”, no de cambiar el modelo retributivo, ya que en este caso también entraría un cambio del rol del farmacéutico.
Impagos, tema obligado
Y como no podía ser de otra forma, sobre todo después de que recientemente se informó a los farmacéuticos catalanes de un nuevo retraso en los pago, el tema de los impagos también tuvo su hueco en Infarma 2013. Así, durante la inauguración del congreso, De Dalmases señaló que “se ha pasado el límite y tendremos que tomar decisiones. Los farmacéuticos debemos luchar de forma organizada por la subsistencia de todas las oficinas de farmacia”.
Un guante que recogió Roser Valles, directora general de Planificación y Regulación Sanitaria, que señaló que no pedía paciencia ni comprensión, “pero sí quiero transmitir que desde el departamento de Salud se está haciendo todo lo posible por resolver esta situación y defender la posición de los farmacéuticos”. O Antoni Gilabert, gerente de Atención Farmacéutica del Servicio Catalán de la Salud, quien subrayó que desde la Generalitat se están haciendo esfuerzos para descubrir “de qué manera pagar a todos los proveedores”. Y volvió a abrir la ventana al cambio retributivo: “Habría que plantearse hacia dónde va el sistema de retribución, y si va ligado solo al Sistema Nacional de Salud”.
Y como siempre que se habla de impagos en Cataluña, volvió a salir a colación el ‘conflicto fiscal’ que mantiene esta comunidad con el Estado. Así, Vallés responsabilizó de la situación “al importante déficit fiscal y al hecho de no tener herramientas para gestionar nuestros propios recursos. El Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) es insuficiente y llega tarde”, manifestó.






































