El director general de Farmaindustria, Humberto Arnés, participó en un encuentro organizado por Pharma Talents, en el que ofreció la visión de la patronal sobre el futuro que aguarda al sector farmacéutico en nuestro país. En este sentido, y contra lo que cabría suponerse dadas las circunstancias en las que dicho sector desarrolla su actividad, el mensaje de Arnés rezumó optimismo, aunque también hubo lugar para la reivindicación, una vez más, de un marco estable para la industria.
Dentro de la estabilidad que pide la industria, el director general de la patronal señaló directamente al gasto farmacéutico, que acumula una caída superior al 20 por ciento desde 2010 y que se estima que volverá a caer en torno al 12 por ciento a lo largo del presente ejercicio. Sobre este particular, Arnés reclamó a la administración que fije un suelo, de modo que las compañías puedan planificar su actividad a medio y largo plazo. “No sabemos hasta dónde quieren llegar con la reducción del gasto farmacéutico. Tenemos información sobre cuál será el gasto sanitario hasta 2015, pero no el farmacéutico”, afirmó.
Junto a esta solicitud, el marco estable que reclamó el responsable de la patronal también exige un “mayor reconocimiento a la innovación”, a través de una política de precio y reembolso y de acceso que sirva para estimular la investigación y el desarrollo por parte de los laboratorios. A juicio de Arnés, todas estas medidas deberían estar incluidas en un plan estratégico para la industria, que sirva a la vez para garantizar la sostenibilidad del sistema sanitario, el acceso de los pacientes a los mejores fármacos y la viabilidad de la actividad de la industria farmacéutica. Para ello, señaló, “solo es preciso que exista voluntad política”.
Por su parte, y con el objetivo de acelerar los cambios, la patronal se ha puesto manos a la obra poniendo en marcha un plan de acción en el que destaca, como elemento tractor, un claro acercamiento a las instituciones para buscar escenarios de entendimiento. La respuesta, según confirmó Arnés, ha sido positiva por parte de las autoridades, que “han mostrado una gran receptividad”. “Parece que, pese a las dificultades, comulgan con lo que planteamos”, afirmó.
Además de buscar sinergias con la administración, Farmaindustria entiende que también es clave la “búsqueda de alianzas con pacientes y profesionales del sistema sanitario”, que comparten con la industria la apuesta por un sistema nacional de salud fuerte.
Bases para el optimismo
Junto a estas reivindicaciones, Arnés quiso poner el énfasis en los motivos que abren la puerta al optimismo de cara al futuro. “No todo está perdido”, aseguró, haciendo referencia a las fortalezas que hacen de España un país atractivo para invertir. “Somos el quinto mercado de Europa, con 40 millones de consumidores potenciales. Además, aquí la industria acumula ya muchos años de experiencia, nuestras filiales han sido siempre muy bien consideradas y disponemos de científicos de primer nivel, que han hecho posible que nos mantengamos a la cabeza en la investigación en ciencias de la salud”, dijo.
Unido a esto, Arnés destacó como positivo el hecho de que el sector esté altamente regulado. Este hecho, que puede dificultar la operatividad de las empresas en algunos casos, también abre la puerta a la promoción pública de un sector que ha demostrado, a base de inversión, que puede convertirse en el motor de la recuperación económica.
Dentro del discurso esperanzador del director general de Farmaindustria, Humberto Arnés, también hubo lugar para la difícil situación que están viviendo muchas compañías farmacéuticas. Las nacionales, dijo, han sido las más perjudicadas por la erosión de sus cuentas de resultados y su inferioridad en el ámbito financiero, que impiden que sigan el ritmo inversor de las multinacionales. La solución pasa por la internacionalización, aunque esta también genera altos costes que no todas pueden asumir.
Las multinacionales, por su parte, se mantienen leales y no han desmantelado sus instalaciones en el país, “aunque se está produciendo un proceso lento y silencioso de no reposición de bienes inmovilizados” que podría condicionar su permanencia en el futuro, señaló el responsable de la patronal.






































