A3Media viernes, 29 de enero de 2016 h
La prevención es el arma fundamental para alejar el riesgo de contraer algún tipo de cáncer. Y es que un estilo de vida saludable reduce hasta en un cuarenta por ciento la posibilidad de padecer esta enfermedad.
El doctor J. R. Germà Lluch, director científico del Instituto Catalán de Oncología, ha definido los “siete pilares anticáncer” con la firme tarea de prevenirlo.
El científico define al tabaco como el “asesino silencioso”. El tabaco es tan adictivo como las drogas más duras debido a que un fumador que consuma veinte cigarrillos diarios y realice unas veinte caladas por pitillo estimula los receptores nicotínicos cerebrales cuatrocientas veces al día. Este nivel de frecuencia estimulatoria no tiene comparación con ninguna otra drogodependencia.
Por otro lado, las consecuencias del exceso de peso constituyen un riesgo más elevado de enfermedades crónicas, como la diabetes o los procesos cardiovasculares, y de un número importante de neoplasias. Este grupo engloba cánceres en distintas localizaciones como la zona distal del esófago, páncreas, colo-rectal, mama especialmente en mujeres menopáusicas, riñón y endometrio. Un buen ejemplo es el aumento del riesgo de padecer cáncer de colon, que se incrementa un 15 por ciento en individuos con sobrepeso y un 32 por ciento cuando existe obesidad franca.
El doctor Germà Lluch destaca el carácter preventivo de la dieta mediterránea frente a algunos tumores, especialmente por los vegetales que son la base de una buena alimentación, ya que aportan vitaminas y compuestos químicos responsables de su acción preventiva.
Pero la radiación solar también es importante, porque contiene los invisibles rayos UV es la causante del daño sobre la superficie cutánea expuesta, el cual, debido a la exposición prolongada y al paso del tiempo, es capaz de generar diferentes tumores en la piel.
Según nos recuerda el doctor Germà Lluch, resulta esencial realizarse chequeos frecuentes si tenemos antecedentes de cáncer en la familia. La actividad principal de las Unidades de Consejo Genético consiste en identificar esas alteraciones genéticas en familias con la sospecha de tener una predisposición hereditaria al cáncer. La cirugía preventiva de las mamas, trompas y ovarios ha demostrado su eficacia, pues aumenta la supervivencia de las pacientes.
Hay que tener en cuenta que diagnosticar precozmente un cáncer es casi sinónimo de curación. La reducción de muchas de las 150.000 muertes entre los 345.000 casos con cáncer colorectal que se diagnostican anualmente en Europa depende del éxito del diagnóstico precoz mediante el cribado.
Cabe destacar los trabajos realizados por el laboratorio de la Universidad de Johns Hopkins en Baltimore sobre el cáncer de páncreas. Después de examinar los 21.000 mil genes presentes en cada célula pancreática tumoral, descubrieron una alteración puntual en 63 de ellos, los cuales condicionaban alteraciones de las 12 principales vías de señalización en porcentajes elevadisimos, entre el ochenta y el cien por cien, es por ello la extraordinaria dificultad para acabar con un cáncer pancreático.
En definitiva, debemos vivir en equilibrio como base de todos los pilares. Avanzamos en prevención genética y en terapéuticas, pero algo deberíamos hacer para evitar esta perniciosa patología. Seguro.
Las Unidades
de Consejo Genético identifican alteraciones genéticas
en familias
con la sospecha de tener una predisposición hereditaria
al cáncer






































