Francisco Vivar, director general de Genzyme en España, ha analizado para EG la situación de la compañía farmacéutica especializada en el campo de los medicamentos huérfanos.
Pregunta. ¿Qué resultados ha obtenido Genzyme en 2012?
Respuesta. Parte de los productos de Genzyme que no eran para enfermedades raras han pasado a Sanofi. Teniendo eso en cuenta, la facturación de Genzyme en España ha sido de 44 millones de euros en 2012, un 10 por ciento más que en el ejercicio anterior.
P. ¿Cuáles han sido los factores más determinantes?
R. Hemos estado casi tres años con una producción y venta mermadas por un problema de contaminación en una de nuestras fábricas, lo cual ha tenido su repercusión en España. El problema se ha solucionado y eso se ha notado.
P. ¿Qué productos han tirado hacia arriba de sus ventas?
R. Thyrogen, Fabrazyme, Cerezyme y Myozyme.
P. ¿Cuántos son huérfanos?
R. Tanto Fabrazyme, como Myozyme y Cerezyme se dirigen a enfermedades raras, pero Cerezyme no tiene ese reconocimiento porque salió antes de la regulación sobre medicamentos huérfanos de la Unión Europea. Es curioso.
P. Porque dentro del catálogo de Genzyme, se puede decir que este es el área más destacada, ¿no?
R. Ahora mismo tenemos dos unidades de negocio: una en enfermedades raras, que es nuestra diana y es hacia donde van dirigidos el 70 por ciento de los proyectos de nuestro pipeline; y la otra es en neuroinmunología, concretamente en esclerosis múltiple. Esperamos tener dos productos aprobados a principios de 2014.
P. Este empeño por aportar soluciones para las enfermedades raras ha sido reconocido recientemente, ¿no es así?
R. Este año está siendo especial. Cumplimos 20 años en España y hemos recibido premios de Eurordis y Feder. Que los pacientes reconozcan nuestra labor tiene una importancia especial.
P. Además de premios, ¿serían deseables más incentivos a la innovación en este campo?
R. Nos conformamos con que se reconozca el valor que aportan los medicamentos huérfanos.
P. Porque, ¿dista mucho el coste de desarrollo de un fármaco innovador convencional a uno para enfermedades raras?
R. Prácticamente es el mismo, el problema es que nuestros productos se dirigen a poblaciones más reducidas. Un ejemplo: la enfermedad de Pompe, que se trata con Myozyme. En España la padecen unos 50 ó 60 pacientes. Pensamos que esto justifica que estos fármacos sean más costosos, porque si no nadie entraría a desarrollarlos.
P. Y el proceso regulatorio, ¿ayuda o es muy complejo?
R. Los procesos de aprobación europeos son suficientemente rápidos. Estamos satisfechos.
P. Y la incorporación al SNS, ¿es igual de rápida?
R. Todavía no hemos iniciado ninguna fase de aprobación de precio y reembolso en la coyuntura actual, pero entendemos que estamos ante una situación complicada. Lo que sí se dan en ocasiones son dificultades de acceso en algunos hospitales, ya que estos fármacos suponen un impacto grande en sus presupuestos.
P. ¿Están ustedes afectados también por los impagos?
R. Nos afectan bastante, ya que la gran mayoría de los medicamentos huérfanos son de ámbito hospitalario. Genzyme tiene todos sus productos en ese ámbito, pero tenemos la ventaja de pertenecer al Grupo Sanofi, que tiene más diversificado su portfolio y nos da un apoyo financiero muy bueno.
P. ¿Les preocupa esta situación?
R. Sobre todo preocupa por lo difícil que se nos pone el convencer a nuestras centrales de que inviertan en España. Es una pena, porque la investigación clínica que se hace aquí es excelente.
P. Bueno, es de esperar que este año, declarado por el Ministerio de Sanidad como el Año de las Enfermedades Raras, cambien un poco las cosas. ¿Cómo lo ven?
R. Entendemos que la declaración de 2013 como Año de las Enfermedades Raras demuestra la sensibilidad de las autoridades.






































