En 2010 la Agencia Española del Medicamento (Aemps) clausuró 82 web que publicitaban y vendían de forma ilegal medicamentos, presumiblemente todos falsificados. En 2011, la cifra de páginas cerradas pasó a 125, elevándose a 214 en 2012 y a 225 en 2013. Y, para seguir esta serie, al término del actual ejercicio estas cifras “se superarán notablemente”, adelantó Belén Escribano, jefa de departamento de Inspección y Control de la Aemps.
Sin embargo, el éxito de la lucha contra el fraude y riesgo sanitario que supone la venta ilegal de medicamentos (falsos o no) a través de Internet no dependerá de que en años venideros se aumenten o multipliquen las cifras de web dedicadas a este mercado negro. Y en la propia Aemps lo saben. “Las autoridades no tenemos capacidad por nosotras mismas para acabar con este negocio fraudulento”, confirmó la directora de la Aemps, Belén Crespo.
De la misma forma piensa la jefa de Inspección y Control de la agencia. “No confiamos en esta práctica como muro protector de los medicamentos falsificados ante los consumidores”, completó Escribano. Así, son habituales los casos en los que se procede a la clausura “y al minuto surge otra web prácticamente idéntica a la cerrada”, expuso. A ello se añaden las complicaciones que supone que esa web esté registrada en países remotos, que existan empresas intermedias que registran la web en nombre de terceros…
Por tanto, no conviene incidir tanto en la oferta (pese a mantener el cerco) sino sobre la demanda. En este sentido, el éxito pasa, en opinión de estas representantes sanitarias, por la educación y concienciación ciudadana sobre los riesgos que supone acudir a Internet en busca de medicamentos. “La lucha debe ir ligada a la educación, es el principal bastión en el que trabajar”, confirmó la directora de la Aemps.
Poca concienciación
No obstante, sobre este “bastión” aludido por Crespo es necesario hacer más trabajo de base, ya que “la ciudadanía no ha sido consciente hasta ahora de este riesgo, y eso nos preocupa”, indicó durante su intervención en la Conferencia ‘Fakeshare’ celebrada el 12 de noviembre en Madrid, que también da nombre a un proyecto que implica a las principales agencias sanitarias reguladoras y cuerpos de seguridad europeos.
Esta labor de concienciación de la población quedó patente en la presentación, en el marco de esta jornada, de los resultados de una encuesta realizada a un millar de españoles ‘familiarizados’ con las compras a través de la Red. De ella se extraen datos positivos, como que el 90,1 por ciento asegura no haber comprado nunca medicamentos por Internet, e incluso un 54 por ciento que ni tan siquiera conocían esta posibilidad. El desconocimiento es un ‘aliado’ más.
Pero también hay conclusiones preocupantes. Un 23,5 por ciento de los usuarios españoles consultados considera positiva (16,2) o muy positivo (7,3) poder adquirir este tipo de productos a través de la Red y, lo que es más preocupante, un 15,6 por ciento estima “bastante o muy seguro” adquirir medicamentos por esta vía. De hecho, un 4,9 por ciento valora “muy probable” que lo haga en los próximos meses.
Otro dato sorprendente de esta encuesta, que ha tenido su réplica en Italia y Portugal, siendo los italianos los más receptivos a la relación medicamentos e Internet, es que los medicamentos para perder peso eran los más comprados en el mercado ilegal, “cuando los datos que manejamos en la Aemps nos dicen que son los destinados al tratamiento de la disfunción eréctil”, concretó Escribano. La importancia de incidir en la concienciación también tiene como objetivo reducir el 73 por ciento de población que “desconoce” que existen campañas sobre este problema.
La formación policial y judicial
Mientras no se consiga ese anhelado cien por cien de población que rechace la compra-venta online de medicinas, tocará seguir luchando contra la oferta. Una lucha por tres frentes: la clausura de web, la investigación a las mafias y los controles en aduanas.
Si la Aemps tiene difícil su cometido (rastrear y clausurar web, lo mismo ocurre en los controles aduaneros por tierra, mar y aire. “Intentamos operar con técnicas de análisis de riesgos, según la procedencia del envío, el operador logístico… Pero resulta imposible inspeccionarlo todo; solo en el puerto de Algeciras se descargan diariamente 3.500 contenedores con todo tipo de mercancía”, indicó José Luis Valle, jefe de Área de Vigilancia Aduanera de la subdirección general de Gestión Aduanera.
Por su parte, Antonio Suárez, comandante de la Unidad Técnica de Policía Judicial de la Guardia Civil apostó por “mejorar la formación sobre los riesgos de esta práctica entre los Cuerpos de Seguridad y el propio Cuerpo Judicial”. Suárez concretó que al Instituto Armado en ocasiones les resulta “muy complicado” de demostrar al juez instructor la magnitud del riesgo contra la salud pública que supone este fraude y debemos aportar numerosos informes de la Aemps”. El objetivo es que el magistrado pueda valorarlo como presunto delito y no como infracción administrativa y se puedan así restringir ciertos derechos del infractor “para favorecer así la investigación e imputación”.
En esta jornada, Escribano indicó que se espera que “en próximos meses” se concrete la modificación del Código Penal para incorporar las penas acordadas en el convenio internacional Medicrime firmado por España.
La falsificación de medicamentos y las consecuencias nocivas derivadas de su comercialización y uso continúan siendo un desafío para las autoridades sanitaria de todo el mundo. La lucha internacional contra el pirateo de medicamentos ha dado un paso más en el seno de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Un total de 63 países se reunieron recientemente en Ginebra en la III Reunión Plenaria del Mecanismo de Estados Miembros sobre Productos médicos de calidad subestándar, espurios, de etiquetado engañoso, falsificados o de imitación (SSFFC). Entre otras cosas, se aprobó la creación de un grupo de trabajo de expertos que se encargarán de evaluar las tecnologías de detección y de trazabilidad de medicamentos implementadas o en vías de implementación en los países, así como sus ventajas y desventajas. Argentina fue designada para liderar este grupo, en función de la experiencia adquirida en este campo y que le ha valido varios reconocimientos en los últimos años.
El Mecanismo de Estados Miembros sobre Medicamentos Falsificados celebró su primera reunión plenaria en el año 2012. Nació, entre otros, con los objetivos de identificar las principales necesidades y obstáculos ante este problema de salud pública, formular recomendaciones sobre las políticas a implementar, crear instrumentos en el área de la prevención, métodos de detección y control de los productos médicos y fortalecer las capacidades nacionales y regionales con miras a garantizar la integridad de la cadena de suministro con el fin de fortalecer las capacidades nacionales y regionales.
En este sentido, durante la reunión celebrada en Ginebra también se elaboró un documento de recomendaciones a las autoridades sanitarias cuyo objetivo es, por un lado, favorecer la detección de actividades y comportamientos que resultan en productos falsificados y, por otro, adoptar medidas de gestión y prevención. Dichas recomendaciones, que resaltan la importancia de una detección rápida de las falsificaciones y una actuación igualmente rápida para contrarrestar sus efectos indeseables e identificar a los responsables, serán presentadas a la Asamblea Mundial de la Salud que tendrá lugar en mayo de 2015.






































