Vicedirector de El Global viernes, 28 de noviembre de 2014 h
Ana Mato ha agotado todas sus vidas. Al final, no ha conseguido llegar a la orilla. Mariano Rajoy, buscando la transparencia perdida y que nunca llegará a recuperar, le indicó amablemente que era el momento de decir adiós. La decisión de la ex ministra, una mujer de partido, tuvo que ver con los últimos esfuerzos del Gobierno por enderezar un rumbo torcido, muy torcido. Paradójicamente, el confeti que a toneladas la ex ministra empleaba en los cumpleaños infantiles, vuelve a ser protagonista. Todos aquellos que la querían ver lejos del sillón ministerial lo han usado seguro para celebrar la marcha de Ana Mato. Confeti de ida y vuelta. Alegrías y penas. La vida.
La ex ministra se marcha en el tramo final de la legislaturas con mucho ruido mediatico. El mismo que ha tenido en los casi 3 años al frente de Sanidad. Siempre bajo sospecha, las actuaciones de un tercero, su ex marido, han terminado por perjudicarla de manera definitiva.
Lo que viene ahora es para valientes. Es la hora de tomar decisiones o dejar morir una legislatura en materia sanitaria que deja muchas cuestiones pendientes. De ahí la importancia de colocar al frente del ministerio a alguien que sea capaz de tomar decisiones, de tomarlas pronto y de tomarlas bien. No voy a entrar en la lotería de los nombres pero sólo pido eso, cordura y que se sea consecuente. Sobre la mesa hay decisiones importantes que pueden afectar al sector sanitario de manera determinantes. De ahí que culminar el real decreto pendiente tiene que ser una de esas prioridades. El caso contrario, es decir, dejar morir la legislatura, abandonarse al paso del tiempo ser aun error de dimensiones bíblicas. Aunque queda poco tiempo, queda tiempo para hacer cosas, y para hacerlas bien.
Veremos cuál es la opción elegida por el presidente del Gobierno. Veremos si definitivamente el Gobierno toma el toro por los cuernos o sigue actuando a toro pasado. En cualquier caso, puede pillarles el toro. En esta vida no hay nada peor que creerse el rey del mambo o infalible. Siempre habrá alguien que te pinte la cara.
Lo que viene ahora, el resto de legislatura, es para valientes. Hay que tomar decisiones
@Antonionietos






































