La Consejería de Salud de Cataluña ha sancionado a tres oficinas de farmacia catalanas (una ubicada en Lérida y otras dos situadas en Barcelona) por un fraude a la hora de realizar la facturación. La sanción impuesta, 30.000 euros a cada una de ellas por la comisión de una falta tipificada como grave, se produjo después de que se descubriese que entre las tres boticas se estaba produciendo un ‘tráfico de recetas’.
La práctica ilegal que realizaban estas tres farmacias consistía en que la botica leridana transfería parte de las facturas de las recetas dispensadas con cargo al SNS a las otras dos boticas para, de ese modo, evitar que le fuese aplicada una deducción más elevada, debido a una mayor facturación, en base al RDL 823/2008. Cabe destacar que la sanción es la menor que se puede aplicar, ya que las faltas graves se sancionan con multas de entre 30.000 y 60.000 euros en su grado mínimo, mientras que el máximo llega a 90.000 euros.






































