Jefe de servicios médicos A3Media viernes, 16 de enero de 2015 h
Esta semana quiero abordar en esta columna que semanalmente escribo en EG un tema que considero muy interesante: ¿Cómo protegerse de la varicela? En este sentido, pienso que es necesario destacar que las limitaciones de acceso a la vacuna frente a la varicela seguidas de la decisión de situar la edad de vacunación a los doce años para aquellos niños que no hayan pasado la enfermedad han provocado un aumento de los casos de varicela en 2014. Los datos están ahí. A cierre de 2014 se registraron 13.274 casos más de varicela frente a 2013.
Para empezar, debemos indicar que la varicela es una enfermedad viral que se caracteriza por la aparición en la piel de varios brotes de lesiones típicas, formadas por pequeñas pápulas que se transforman en vesículas (con contenido líquido) y que al secarse forman costras. Sobre este particular, debemos decir que en la mayoría de los casos, hasta en el 90 por ciento del total, aparece en niños menores de diez años, siendo una enfermedad altamente contagiosa. De ahí que la prevención en edades tempranas sea crítica.
¿Cómo se propaga esta enfermedad? La varicela se propaga por contacto directo o a través del aire. El virus se encuentra en las vesículas y los pacientes son infecciosos desde un día antes de la aparición de las lesiones en la piel hasta que todas las lesiones han formado costra (un periodo que se establece entre siete y ocho días). Asimismo, también sabemos que el periodo de incubación varía entre los siete y los 21 días.
Luego aparece el exantema específico, caracterizado por pequeñas pápulas rojas que casi inmediatamente se transforman en vesículas claras sobre una base rojiza (eritematosa). A las 24 horas, estas vesículas se rompen y se transforman en costras. Las lesiones aparecen primero en el tronco, extendiéndose después a la cara y al cuero cabelludo. Casi siempre aparece un picor (prurito) muy intenso que hace que el niño desee rascarse. Es importante evitar el rascado de estas lesiones porque pueden dejar cicatrices.
Se debe resaltar que la gravedad de la enfermedad puede variar desde unas pocas lesiones y pocos signos de enfermedad sistémica, hasta muchos cientos de lesiones en la piel. La fiebre es elevada, puede oscilar entre los 39,5 y los 40ºC. Conviene indicar que aunque en principio se trata de una patología benigna, puede llegar a presentar complicaciones entre el 10 y el 15 por ciento de los casos.
¿Cuál es la principal complicación que presenta? Su principal complicación es la infección de las lesiones cutáneas. No obstante, es posible la afectación del sistema nervioso central en forma de encefalitis post-infecciosa, que generalmente cursa con afectación cerebelosa. En la mayoría de los casos, las complicaciones dependen de la edad, ya que son más altas en niños menores de un año y en adultos.
La vacunación es la herramienta preventiva que ha demostrado mayor efectividad en la protección frente al virus de la varicela zóster. En este sentido, cabe destacar que la Asociación Española de Pediatría (AEP) recomienda la vacunación universal con dos dosis y siempre a partir de los doce meses de edad.
El tratamiento de la varicela va dirigido a paliar los síntomas. Básicamente consiste en alivio del prurito, utilizando agentes antipruriginosos locales y sistémicos, así como sedación, si se requiere. Por otro lado, la fiebre deberá tratarse con antitérmicos. El aciclovir puede utilizarse si se presentan complicaciones. Es lo que hay. Seguro.
A cierre de 2014 se registraron 13.274 casos más más de varicela que los registrados en 2013
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