Redacción Madrid | viernes, 15 de marzo de 2013 h |

La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid ha comunicado a su colegio farmacéutico y a la patronal regional Adefarma que 2013 será el último año en el que las oficinas de farmacia se encargarán del suministro farmacéutico a las residencias públicas, ya que esta labor se tramitará directamente a partir de 2014 mediante su central de compras. El caso madrileño es el último ejemplo del cambio de criterio que se viene observando en el resto del territorio nacional desde que las administraciones públicas están desarrollado estos procedimientos de compra centralizada de productos sanitarios y que, como algunas de sus consecuencias, conlleva que se retire a las boticas la asunción de este servicio que históricamente han prestado.

El objetivo que se esconde tras estas decisiones es el ahorro de costes por partida doble. Por un lado, de esta forma se evitan los márgenes comerciales de la farmacia (aunque en algunas regiones existían acuerdos para establecer descuentos a la Administración en la facturación de aquellos productos que se dispensasen a residencias). Por otro, la compra centralizada permite un ahorro adicional sobre el precio original de estos productos.

No obstante, cabe recordar que el suministro a residencias tiene bastante peso en la facturación de algunas farmacias, en especial aquellas ubicadas en pequeños municipios. Por ello, tras conocerse la decisión de su consejería, el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid centrará sus esfuerzos en negociar con la Administración que, al menos, se permita que en algunos casos concretos las farmacias rurales puedan seguir prestando este servicio. “Comprendemos que, en el caso de las residencias públicas urbanas, es lógico que suministro sea asumido por los centros sanitarios públicos, pero confiamos que se acepten excepciones a este criterio general para las zonas rurales”, confirma a EG Carlos Ibáñez, director general del colegio madrileño.

Aunque de momento no se han iniciado estas conversaciones, Ibáñez confirma que la predisposición de la consejería es “no perjudicar a estos establecimientos”. Además, como complemento a esta petición, Ibáñez recuerda que “el procedimiento para suministrar a residencias a través de la central de compras no se constituye de la noche a la mañana”.

Los farmacéuticos madrileños han conocido ahora esta decisión que ya sufrieron años atrás los compañeros de otras regiones. Como ejemplos recientes, las boticas murcianas perdieron este servicio a centros públicos en 2012. En 2011 ocurría lo propio en Castilla y León, mientras que años atrás también experimentaron este cambio en Cantabria y Extremadura. En este último caso, se respetó una solución intermedia, por la cual las residencias con más de cien camas son suministradas directamente por los hospitales regionales, mientras que todas aquellas con una cifra inferior de camas “son suministradas por las farmacias mediante un modelo de turnos rotatorios entre boticas”, confirma Cecilio Venegas, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Badajoz.

También a centros privados

El suministro a residencias también ha asistido a recientes novedades en Comunidad Valenciana como consecuencia de la validación del Decreto-ley 2/2013 de Actuaciones Urgentes de Gestión y Eficiencia en la Prestación Farmacéutica. En este caso, el texto plantea una vuelta de tuerca en este campo al recoger la posibilidad de que el suministro a través de su central de compras no solo afecte a las residencias públicas, sino también a las privadas.

En concreto, la redacción indica que “los depósitos de medicamentos de los centros sociosanitarios de carácter público estarán vinculados a un servicio de farmacia de otro centro público”. Todo normal hasta ahí. Sin embargo, el punto discordante es el que indica que “los depósitos de medicamentos de los centros sociosanitarios de carácter privado estarán vinculados a un servicio de farmacia de otro centro público”. Y es que, hasta ahora, este ámbito privado no había sido tocado por las autonomías en sus modificaciones, permitiendo así que el abastecimiento a los centros privados continuase siendo asumido por sus farmacias a través de diversos modelos: libre elección del establecimiento, turnos rotatorios entre boticas…

Las excepciones

A pesar de la tendencia de los últimos años, regiones como Canarias y País Vasco aún delegan en sus farmacias el suministro a residencias públicas. “En Canarias no hay reticencias ni de la consejería de Sanidad ni de las gerencias de los centros sociosanitarios públicos a este sistema, ya que las oficinas de farmacia que prestan el servicio se comprometen a llevar a cabo otras funciones más allá de la dispensación como el seguimiento farmacoterapéutico a los residentes”, indica Guillermo Swartchz, presidente del COF de Tenerife.

Por su parte, País Vasco también continúa delegando en sus farmacias el abastecimiento a centros sociosanitarios públicos, regulado a través de un concierto entre su consejería de Sanidad y el colegio farmacéutico firmado originalmente en 2008.