De aquí a final de año, todas las consejerías que conforman el Gobierno catalán tendrán que haber gastado un 8,6 por ciento menos que en 2012 (en conjunto, unos 2.000 millones de euros), después de que el Consejo de Gobierno de Artur Mas aprobara en su primera reunión postvacacional la prórroga presupuestaria para 2013. En la práctica, sin embargo, el Ejecutivo regional intentará no acometer un recorte lineal en todos los departamentos. La idea, según explicó el consejero de Economía, Andreu Mas-Colell, es intentar beneficiar a Salud y Educación para “atenuar las consecuencias del recorte social”.
Buena parte del trabajo de la Generalitat ya está hecho de cara a cumplir el objetivo de déficit de este año, situado en el 1,58 por ciento. Hasta el mes de julio, los ahorros conseguidos se elevan a 1.681 millones de euros, lo que deja para el último cuatrimestre la tarea de recortar 319 millones de euros. No obstante, esta cifra podría elevarse si Cataluña no consigue los 500 millones que tiene previsto recaudar mediante diversas fórmulas, como las privatizaciones.
La tarea más complicada del Gobierno de Artur Mas es preparar los presupuestos para 2014, que deberán cumplir un objetivo de déficit del 1 por ciento del PIB. El gobierno regional dispondrá al menos de 500 millones menos por la reducción de ingresos a cuenta del sistema de financiación. Así pues, de entrada, deberá afrontar un ajuste de 1.700 millones de euros, 500 por la vía del modelo de financiación y otros 1.200 por el menor margen de déficit.






































