Con la llegada del frío las patologías cutáneas se agudizan. Un ejemplo de estas enfermedades es la dermatitis atópica, la cual aumenta sus síntomas, siendo necesario cuidar la piel con mayor atención en esta época del año. La dermatitis atópica se caracteriza por sequedad de la piel, inflamación, lesiones, enrojecimiento y descamación que a menudo acaba provocando un picor intenso y molestias que repercuten en el descanso. Laboratorios Uriage ofrece un decálogo de recomendaciones básicas para pieles atópicas y recuerda la importancia de contar, en todo momento, con el asesoramiento de un experto.
Como primer consejo se sitúa la prevención. Es importante adoptar medidas preventivas para evitar brotes y llevar un control de cuándo y dónde aparecieron para identificar los posibles factores desencadenantes. Además, se aconseja tratar y limpiar la piel diariamente. Los expertos recomiendan utilizar cuidados indicados para pieles atópicas que ayuden a nutrir y proteger la barrera cutánea de la piel.
Como tercer y cuarto consejo se encuentran secar la piel con cuidado. Lo más aconsejable es utilizar toallas de algodón y sin frotar para evitar dañar e irritar las zonas afectadas. Los expertos recomiendan utilizar diariamente cuidados emolientes para aportar la cantidad de nutrientes necesarios a la piel.
También se recomienda usar una protección solar indicada para pieles sensibles. Es muy importante proteger la piel de los rayos del sol durante todo el año además de hacer especial atención a las zonas más sensibles. Asimismo, se recuerda que abrigarse en exceso puede ser contraproducente. En muchas ocasiones, se acaba sudando y empeora los síntomas de esta afección. Como séptimo consejo se avisa de evitar el roce de las prendas sintéticas y como octavo utilizar geles especiales para el baño.
Las últimas dos recomendaciones de Uriage son mantener un ambiente húmedo en las habitaciones para evitar la excesiva sequedad de la piel y no abusar de ciertos alimentos en la dieta. En este último punto se recuerda que si bien no se prohibe oficialmente ningún alimento, algunos de ellos conllevan más riesgos que otros.






































