| viernes, 02 de octubre de 2015 h |

“El movimiento se demuestra andando”, que diría el filósofo griego Diógenes de Sinope. Un mensaje así ha querido enviar la Federación Internacional Farmacéutica (FIP) a los Gobiernos en relación a la presencia de nuevos servicios profesionales en las farmacias comunitarias. En concreto, esta federación internacional que preside la española Carmen Peña denuncia que si bien se nota un “cambio filosófico” en las administraciones sanitarias internacional cara a delegar nuevas funciones a sus boticas, también es cierto que a día de hoy, la mayoría de experiencias de nuevos servicios están siendo sostenidas “por el bolsillo” de los farmacéuticos.

Así se destaca en el informe “La sostenibilidad de los servicios farmacéuticos”presentado en el marco del 75 congreso mundial de la FIP, celebrado del 29 de septiembre al 3 de octubre en Düsseldorf (Alemania), en el cual se analizan los modelos retributivos de las farmacias comunitarias de 49 países. Según se desprende en este documento “existe una preocupación común” en las organizaciones farmacéuticas que componen esta Federación —entre ellas el Consejo General de COF español— sobre la viabilidad económica de las farmacias comunitarias a largo plazo, como consecuencia de la retribución predominante basada en el margen comercial sobre el precio de los medicamentos. “Ello supone una barrera hacia los nuevos servicios; hay necesidad urgente de encontrar otras fuentes de ingresos para apoyar la calidad de los servicios profesionales en botica”, indican. En resumen, estiman que el principal “impulso” para una mayor oferta asistencial pasaría por el cambio de estos modelos retributivos.

Otra de los aspectos a destacar de este informe es que la FIP aboga porque el asesoramiento profesional realizado en las farmacias sea condiserado como “servicio” e incluso pueda ser remunerado. “En la mayoría de países, el asesoramiento está ligado al acto de dispensación retribuido y no se valora; por ello es necesaria plantearse si debe ser remunerado, lo cual también incentivaría a los farmacéuticos para ofrecerlo”.

Sube la ‘marea’ blanca

No fue este el único informe presentado en el marco del 75 congreso mundial de la FIP, que congregó a más de 3.500 farmacéuticos de un centenar de países. Otro de ellos, que analizaba la presencia de farmacéuticos en los cinco continentes, reveló que esta ‘marea’ de batas blancas sigue expandiéndose.

En concreto, a tenor de los resultados de este informe (actualizado cada tres años), la media internacional de farmacéuticos por cada diez mil habitantes ha crecido desde 2012, fecha del último análisis. No obstante, Ian Bates, director del Grupo de Iniciativa Internacional de la FIP, destaca que “todavía hay una baja densidad de farmacéuticos en los países de bajos y medianos ingresos en comparación con los de altos ingresos, constatándose una necesidad de más profesionales”, concreta.

Cara al futuro, Christopher John, director del Observatorio del Empleo de esta Federación, avisa que “el desarrollo de nuevos servicios, así como el nuevo alcance y funciones de la farmacia clínica, implicará una mayor demanda de masa laboral en todo el mundo”.

La farmacia española —representada por el Consejo General— ha participado de forma activa en este congreso mundial, con la presentación de diversos pósters que tuvieron como propuestas ‘estrella’ la Declaración de Córdoba (considerada la hoja de ruta de la farmacia nacional) y el Cismed (sistema para notificar problemas en el suministro de medicamentos).

El CGCOF ha querido mostrar el compromiso por el avance asistencial, la información del medicamento y resultados en salud. En palabras del presidente del Consejo General, Jesús Aguilar, estas propuestas “muestran cómo estamos trabajando para que el farmacéutico disponga de la mejor información sobre el fármaco, avanzar profesionalmente y obtener resultados para demostrar que su labor genera salud y eficiencia”.