Rogelio Ambrosi, director general de Merck España, recibió a EG en Chicago con motivo de la celebración de ASCO. Ilusionado con la inmunoterapia, explica las esperanzas depositadas en fármacos como avelumab o xalkori. Además, desgrana sus impresiones sobre la alianza global en oncología que mantiene su compañía con Pfizer.
Pregunta. ¿Qué avances ha venido a presentar Merck a ASCO ?
Respuesta. Presentamos nueva información de erbitux que nos ayuda a llegar a más pacientes. De los nuevos productos estamos hablando de evofosfamida para cáncer pancreático y para sarcoma en tejido blando. El otro gran evento que tenemos en Chicago es una ceremonia con Pfizer para presentar avelumab. Este fármaco inmunológico va a revolucionar el tratamiento contra el cáncer. Estamos inmersos en estudios para 20 indicaciones diferentes con una altísima probabilidad de que funcione en todos. Merck va a hacer ruido en oncología, de tres años a esta parte estamos en una posición distinta y crecemos muy rápido. Si todo sigue así Merck debe ser uno de los big players en oncología en cinco años.
P. ¿Qué metas se han marcado en inmunoterapia?
R. Detrás de avelumab tenemos tres o cuatro moléculas en investigación, pero tangible en inmunoterapia contamos con avelumab. Ya estamos hablando con autoridades para las autorizaciones. Tenemos como expectativa incrementar de manera significativa la supervivencia de los pacientes en cada uno de los tumores en los que estamos trabajando. Para nosotros eso es lo más importante. Cuando hablas sobre cáncer te preguntan cuántos meses o años más va a vivir la gente. Queremos tratar de ofrecer más y mejor vida. Ovario, estómago y pulmón son el caudal inicial, aunque el orden de las indicaciones es muy variado.
P. ¿Cómo va a revolucionar la inmunoterapia a los pacientes y a la industria?
R. Es una enorme oportunidad porque vamos a ser capaces de demostrar que el paciente tiene un beneficio. Nosotros vislumbramos un futuro muy importante. Eso sí, como industria tiene la ‘contrabalanza’ de pasar los procesos aprobatorios en el ámbito de precios. Hay variaciones importantes entre Estados Unidos y Europa.
P. ¿Qué supone la llegada de avelumab como compañía?
R. Que avelumab tenga 20 indicaciones en cáncer obliga a preguntarnos si vamos a tener una división de oncología o una división por indicación, y esto lo estamos hablando con Pfizer. El factor de la inversión es importante y la investigación de este producto está por encima de los 1.000 millones de dólares. Tenemos que dialogar con todos los actores presentes. España es el país de los grandes que más está apretando los precios. Queremos sentarnos a hablar lo antes posible con la autoridad para evitar lo que ha pasado con otros productos que tardan uno, dos o tres años en llegar al mercado cuando otros países europeos ya los tenían.
P. ¿Cuál es su valoración de tener a Pfizer como partner?
R. Una grata sorpresa. Muy positiva, pero en cada país su relación es distinta. En Estados Unidos Pfizer es amo y señor y nosotros somos muy pequeños y la relación es diferente respecto a otros países. Pero en España en oncología, Pfizer es muy de tú a tú y respeta muchísimo lo que Merck ha hecho en oncología y nosotros a ellos. Estamos colaborando no solo en avelumab sino también en xalkoli. Hemos encontrado en Pfizer un grupo directivo con el que compartimos el interés por los pacientes. Con xalkoli me he dado cuenta de esto porque aunque está indicado para un grupo muy pequeño de pacientes, les cambia la vida.
P. ¿Qué papel juega España en Merck?
R. Se están invirtiendo 15 millones de euros en la ampliación de la planta de Merck de Tres Cantos (Madrid), unos 11 millones en una nueva planta química en Mollet del Vallès (Barcelona) y aproximadamente más de 20 millones en remodelar la planta de ‘farma’ clásica, también tiene en Mollet. Y esto ha sido fruto de la labor del equipo de España porque en el peor momento de la crisis económica logramos que se trajeran recursos. España va a seguir siendo fundamental. Es de los países más importantes en manufactura, y todavía tenemos mucho espacio en Mollet.
P. ¿Y en términos comerciales?
R. La inversión seguirá viniendo de acuerdo a los nuevos avances que podamos ir obteniendo. Aunque las desigualdades que se generan entre las comunidades autónomas nos limita. Pero mientras las cosas vayan funcionen hay una total voluntad de Merck por seguir invirtiendo en España. El riesgo de impago que se percibía en España hace año y medio ya no existe. La verdad es que salvo en algunas comunidades se está pagando y tenemos una mejor situación que hace unos meses.
P. ¿Y terapéuticamente?
R. Quitando a Estados Unidos, España es el segundo país que más estudios clínicos tiene. La capacidad de los médicos en España es impresionante y esto atrae inversión. Merck seguirá invirtiendo porque ve a España como punta de lanza por la calidad de la investigación. España está muy bien vista dentro de Merck. Estamos en el ‘top’ tres o cuatro.
P. ¿Cómo valora los cambios políticos que se avecinan?
R. Es pronto para hablar pero estoy impresionado como extranjero por cómo se maneja la política en España. Las alianzas previas me impresionan. Estamos en una industria que es vital para cualquier país y en España ha apoyado mucho para salir de la crisis. Somos capaces de hablar, dialogar y llegar a acuerdos con cualquier gobierno, pero no sabemos qué va a pasar. Mejor en septiembre hablamos.
Merck va a hacer ruido en oncología, si todo sigue así debe ser uno de los big players en cinco años”
Tenemos como expectativa aumentar la supervivencia en todos los tumores en los que estamos trabajando”






































