César Martínez Presidente de Alliance Healthcare España | viernes, 05 de junio de 2015 h |

La distribución lleva a cabo un trabajo de vital importancia y lo hace con altos estándares de calidad, pero tiene algunos puntos débiles que deben ser corregidos. En un sector tan competitivo no se puede depender solo de un margen sobre un mercado que no crece o que disminuye. Es necesario tener empresas sólidas y buscar otras fuentes de ingresos. Además de atender exigencias como la obtención del certificado de buenas prácticas, es imprescindible fortalecer las empresas. La concentración avanza lentamente, la suma de las cinco primeras compañías ha pasado del 50,8 por ciento del mercado en 2001 al 61,8 por ciento en 2014, pero queda camino por recorrer hasta que todas tengan una dimensión que les otorgue capacidad de influencia como ocurre en otros países de nuestro entorno.

Muchas compañías deberían revisar su estructura financiera. Hoy se produce un fenómeno peligroso: en la mayor parte de los casos los clientes (farmacias) financian al distribuidor, lo cual no solo les implica una inversión y un coste sino también un riesgo. Una mayor solidez y autonomía financiera daría fortaleza al sector. Además, el futuro pasa por ampliar el abanico de servicios y clientes y por reforzar sus relaciones con otros agentes del sector. Cabe imaginar pocas mejoras en el suministro salvo las que deriven de la evolución de la tecnología, pero hay un mundo de servicios que las farmacias necesitan y los distribuidores pueden prestar. Ahora que parece haber consenso en la necesaria evolución hacia un modelo asistencial las boticas necesitarán un partner próximo y fiable que las acompañe en esta etapa.

También es deseable la colaboración estrecha con los laboratorios. Pueden y deben confiar en la distribución, no encontrarán un intermediario mejor para que sus medicamentos lleguen a las boticas. Además, su centralización y programas de reducción de costes han abierto muchas posibilidades de subcontratar actividades que los mayoristas pueden llevar a cabo.

El tercer actor al que la distribución debe dirigir su mirada es la Administración. La experiencia logística debe ser muy útil para gestionar plataformas y centrales de compra o para colaborar en hospitales.