¿Cómo convencer para invertir en I+D en una situación de crisis económica? Esa es una de las preguntas que el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, debió hacerse a la hora de seleccionar candidatos a su colegio de comisarios. La respuesta debió venir sola: para vender, lo mejor es apostar por un vendedor nato. La elección del portugués Carlos Moedas responde perfectamente a las necesidades de la I+D comunitaria. Así lo creyeron también los europarlamentarios encargados de examinarle. A pesar de que hubo quien dijo que sus respuestas habían pecado de ‘diplomáticas’, Moedas fue uno de los examinandos que salió mejor parado.
Es, para entendernos, la típica persona a la que, como en el chiste, vas a comprarle un anzuelo y sin darte cuenta sales de la tienda con una lancha motora y un 4×4 para transportarla. Hay quien piensa que esto le viene de lejos. Primero, de cuando este ingeniero trabajaba que en el banco de inversión Goldman Sachs, en el área de fusiones y adquisiciones. Más tarde, desde el estallido de la crisis, de cuando (tras haber creado su propia firma de inversión) gestionó la Unidad de Investigación Económica del Partido Socialdemócrata de Portugal, cargo desde el cual asumió la negociación del rescate con la Troika.
Es la primera vez que un político luso asume la responsabilidad de gestionar la investigación europea. Y sus retos son mayúsculos. Debe gestionar Horizonte 2020, un programa dotado con 80.000 millones de euros (frente a los 50.000 del VII Programa Marco) y de carácter tan transversal que de una u otra forma implica a casi todos sus compañeros del Colegio de Comisarios. Por si fuera poco, debe convencer a los estados miembro de que aumenten sus esfuerzos y no renuncien a invertir el 3 por ciento de su PIB en investigación y desarrollo.
No es retórica; Moedas ya lo ha señalado en sus primeras intervenciones en el cargo, y lo ha hecho además de una manera bastante gráfica, que demuestra que su potencial para vender no es humo: según Moedas, el hecho de invertir más en I+D no es sinónimo de éxito, “al igual que los recursos superiores del equipo de baloncesto soviético no fueron suficientes para superar la solidaridad del equipo lituano”.
Su llegada parece prometedora para el sector farmacéutico, que se anuncia como uno de los que más beneficios pueden obtener de Horizonte 2020. Ha sido, además, el sector que ha marcado la primera decisión en firme del equipo Juncker: juntos, han movilizado un total de 280 millones de euros para el desarrollo de nuevas vacunas y medicamentos de ébola






































