Marta RIESGO Bruselas | viernes, 20 de junio de 2014 h |

Desde el viernes, más de la mitad de los países miembro de la Unión Europea podrán realizar compras centralizadas de medicamentos o productos sanitarios. Así se mostró durante el Consejo de Ministros de la Unión Europea en su formación de salud (Epsco), donde más de un tercio los países, entre ellos España, firmaron el acuerdo por el que se establece este mecanismo, que busca mejorar el acceso en todos los países adheridos. Un acuerdo que no está cerrado y al que, según comentaron a EG fuentes de la Comisión Europea, podrán adherirse los países que lo deseen tras su aprobación.

El principal objetivo de este mecanismo será el de garantizar que todos los países firmantes puedan tener acceso a los medicamentos y productos sanitarios en “igualdad de condiciones”. No obstante, apuntaron también al beneficio que aportará a las propias compañías farmacéuticas, que “ya van a saber el nivel de demanda que van a tener”.

Fue durante el pasado mes de diciembre cuando la Comisión Europea presentó a los ministros de Salud de la UE el documento que concreta este procedimiento, que no incluye la obligatoriedad de participar en los concursos, ni tan siquiera para los que firmen el acuerdo. Tiene su origen en la escasez de vacunas de 2009 aunque, finalmente, este se ha ampliado también a medicamentos.

Legislar los productos sanitarios

La secretaria general de Sanidad, Pilar Farjas mostró, durante la reunión en Luxemburgo, su apoyo al Plan de Acción de la Comisión Europea para la regulación de productos sanitarios en la UE, para “restablecer la confianza de los profesionales sanitarios y de los pacientes en el sistema de regulación de los productos sanitarios”, en alusión al fraude de las prótesis mamarias PIP.

Así, consideró que el reto es “hacerlo de una manera eficiente y ágil, garantizando que cada uno de los agentes que intervienen, asuman y cumplan sus responsabilidades”.

A su manera de ver, se debe evitar un sistema “excesivamente burocrático”, que no dificulte la capacidad de acceso al mercado de pequeñas y medianas empresas. Por ello, la propuesta de la presidencia de la UE sobre la designación y supervisión de los organismos notificados debe, a su juicio, reforzar a las autoridades nacionales en su designación, evitando crear nuevas estructuras que “retrasen, dificulten o dupliquen las labores”.

Farjas insistió en “que se realice un adecuado seguimiento post comercialización de los productos”. Este seguimiento debería ser realizado de manera proactiva por los fabricantes, de acuerdo a un Plan establecido, “teniendo en cuenta los riesgos asociados al producto, su vida útil y su entorno de uso”. Además, las autoridades “deben poder revisar este Plan y tener acceso a la información obtenida en el seguimiento”, dijo.

Farjas animó a la próxima presidencia de la UE, Italia, a “dar un impulso” que permita acordar “un texto legislativo válido para los ciudadanos poniendo a su disposición productos eficaces y seguros”. Según fuentes comunitarias, esta revisión, pretende definir claramente los criterios que clarifiquen que es un producto sanitario y pretende establecer una clasificación y unos niveles de seguridad para estos productos.