c. r. Madrid | viernes, 23 de mayo de 2014 h |

El cierre de la campaña electoral a los comicios europeos se cerró el pasado viernes con adhesiones de los principales partidos a las reclamaciones lanzadas por parte de las organizaciones vinculadas a la Salud Pública y la promoción de la I+D. Acción por la Salud Global y el Colectivo ‘Carta por la Ciencia’ han arrancado sendos compromisos para que los futuros eurodiputados contribuyan a que la Unión Europea defienda una mayor inversión, significativa y eficaz, en salud global, y que los presupuestos científicos no se resientan con la crisis económica.

En el primer caso, el compromiso supone la adhesión a ocho puntos, entre ellos apoyar el objetivo de que el 0,7 por ciento del PIB nacional vaya a la ayuda oficial para el desarrollo; revertir los recortes en estas partidas; explorar el potencial de los mecanismos innovadores de financiación para el desarrollo o trabajar para asegurar que los acuerdos políticos, jurídicos y comerciales de la UE no se conviertan en barreras para el acceso a medicamentos que salvan vidas, diagnósticos o tecnologías para la prevención. Al cierre de esta edición, un total de 101 eurocandidatos habían suscrito cada uno de estos puntos. De entre los españoles, los nombres más relevantes eran los de Elena Valenciano y José Ramón Jaúregui, números 1 y 2 del PSOE. La candidata socialista destacaba además que el “acceso a la asistencia sanitaria es un derecho universal”.

Entre los firmantes no había ninguno de la lista del PP encabezada Miguel Arias Cañete. Pero desde la formación europea sí ha habido adhesiones significativas, como las de la portuguesa Marisa Matias y la francesa Françoise Grossetête, ambas importantes figuras de la Comisión de Salud (ENVI) del Europarlamento. Según Matias, el acceso a unos servicios sanitarios de calidad y asequibles para todos “es un derecho humano básico”. Grossetête señala que la salud universal “debería ser una prioridad número uno para la política europea y de cooperación”.

Compromiso con la Ciencia

En el caso de la I+D, el Colectivo ‘Carta por la Ciencia’ ha logrado arrancar al socialista José Ramón Jaúregui y a la eurocandidata de Izquierda Unida Caridad Rodríguez el compromiso de defender en Europa la mejora de los recursos humanos y financieros que la Unión Europea y sus países integrantes deben desarrollar para conseguir una UE que refuerce el pilar de la I+D como base de su proyecto político. Pilar del Castillo, del PP, expresó su apoyo personal a los puntos y añadió que pedirá autorización a su partido para defenderlos en Bruselas.

Según informan desde el Colectivo, existe un amplio consenso entre los eurocandidatos en relación al riesgo que puede suponer la apertura creciente de la brecha entre los países del norte y sur de la Unión Europea si no se intensifican los esfuerzos para incrementar los medios económicos y humanos que se ponen a disposición de los países de esa zona. Se abre la posibilidad de recurrir a los Fondos de Infraestructura de la UE para mejorar la financiación, pero estos fondos siguen ligados al cumplimiento de los objetivos de déficit, lo que es criticado por PSOE e IU.

Las cuatro propuestas básicas del colectivo son que la inversión en I+D civil de un país no compute para el cálculo de su déficit nacional; que se establezcan medidas para reducir las diferencias en el número de investigadores por habitante en los países europeos; que se favorezca la estandarización de requisitos administrativos para la circulación libre y real de personal de I+D dentro del espacio europeo y que se defienda la investigación básica.

Un total de 180 miembros del actual Europarlamento han dado la bienvenida a los puntos que la Alianza Europea por la Salud Pública (EPHA) lanzó de cara a asegurar el compromiso de los eurodiputados a la hora de incluir una “dimensión sanitaria específica” en la toma de decisiones, lo que implica que las autoridades comunitarias dejen en segundo lugar los temas que importan a los mercados para centrarse en los que les importan a los ciudadanos, el más identificado de los cuales es la salud en todas sus vertientes. A este respecto, se debe señalar que para la alianza, la legislatura 2014-2019 presenta la oportunidad para que el Europarlamento reafirme su compromiso con la salud, apostando por esta prioridad en su agenda política y reforzando su papel en la Estrategia 2020.

El manifiesto identifica las necesidades sanitarias en torno a cuatro grandes puntos, que implicarían reorientar el Plan de Negocios de Europa; cambiar el diseño y la gobernanza de la economía europea; apostar por una economía “inclusiva” que ofrezca una mejor salud y reforzar el “interés público” en torno a la política sanitaria. La declaración de intenciones añadida por algunos firmantes confirma la adhesión al manifiesto de la EPHA. El eurodiputada alemana Gabriele Zimmer, por ejemplo, asegura que “existen alternativas a la austeridad, no es inevitable; se trata de una elección política”. A su juicio, es necesario un programa económico que invierta en el futuro, genere puestos de trabajo y consolide tanto los sistemas sanitarios.

De entre los comentarios también se generaliza la idea de que el apoyo a la salud siempre que se necesite implica que la salud sea vista como algo más que el tratamiento de la enfermedad. Muchos de los eurodiputados apuestan así por conseguir que la prevención sea más que nunca una prioridad presente en el corazón de todas las políticas europeas.