Carmen m. lópez Madrid | lunes, 05 de mayo de 2014 h |

“Redirigir el modelo sanitario para igualar las prestaciones entre comunidades autónomas, trabajar la eficiencia asistencial, de gestión y olvidar las medidas a corto plazo”, son las propuestas que José María Cerezo, gerente del Hospital General Reina Sofía de Murcia, se plantea a la hora de explicar la gestión en un hospital de estas características.

Así, encontrar un modelo asistencial viable, donde la calidad impere por encima de la crisis y “que sirva como ejemplo para todas las áreas sanitarias de las comunidades autónomas”, es el objetivo del gestor al frente del hospital murciano.

Este centro hospitalario, ubicado en el corazón de la ciudad es el segundo hospital más importante de la Región de Murcia, después del Hospital Virgen de la Arrixaca (ver GM nº 496). Su origen se remonta a un concesión que hizo Alfonso X ‘el Sabio’ a los frailes Templarios. Desde entonces, el edificio ha estado en constante renovación, aunque “siempre ha mantenido viva su vocación asistencial y formativa”. Con más de ocho siglos a sus espaldas, en 2005 se reinauguró el nuevo complejo hospitalario.

Revolución tecnológica

Esta renovación no sólo ha sido estética. La gestión ha evolucionado para ponerse a la cabeza como uno de los hospitales del siglo XXI. Ejemplo de ello, son sus modernas instalaciones y la inmersión, casi total, en el mundo tecnológico, clave para el manejo diario en el quehacer asistencial.

“Tecnológicamente el hospital está al máximo nivel. Tenemos capacidad de tecnología asistencial tanto de imagen como de tratamiento comparable a uno de primer nivel”, comenta Amancio Marín, subdirector asistencial de servicios médicos del hospital.

La parte del desarrollo de sistemas de información están permitiendo integrar toda la información a tiempo real para evitar esperas. Algo en lo que trabajan desde hace años, ya que el complejo da cobertura a todo el Área de Salud VII Murcia-Este, con una población que alcanza a 200.000 ciudadanos. De este modo, el hospital aporta un valor añadido con una continuidad asistencial consolidada entre primaria y especializada. “Los profesionales están en contacto continuo para garantizar la mejor calidad a los pacientes”, resalta Marín.

Por su parte, el gerente destaca que la evolución del hospital se ve reflejada en la ampliación de la cartera de servicios así como en la incorporación al área asistencial de técnicas y procedimientos “vanguardistas”. Las tareas de investigación y docencia son esenciales e inseparables de la actividad asistencial ya que “repercuten directamente en el cuidado de la salud de los ciudadanos y en el tratamiento de distintas patologías”, señala Cerezo.

En este sentido, la historia clínica electrónica está implantada en el 100 por cien de los servicios y todos los equipos de Atención Primaria tienen acceso. La aplicación informática OMI-AP es la responsable de realizar esta cobertura. A su vez, Cerezo destaca que los centros sanitarios tienen sistemas informatizados corporativos de gestión de pacientes y las correspondientes soluciones departamentales informatizadas. A su juicio, es clave explotar las tecnologías de la información y comunicación como apoyo a los procesos asistenciales.

Marín recalca que el Reina Sofía es un buen ejemplo de la trayectoria y evolución de los Servicios de Archivo y Documentación Clínica. Como por ejemplo “el servicio de Radiodiagnóstico, que está totalmente digitalizado desde hace tiempo”, explica el subdirector. Ahora, los esfuerzos se aúnan para integrar en el área los sistemas informáticos de los diferentes puntos asistenciales, tanto de Atención Primaria como de Atención Especializada, “para que no se interrumpa la información obtenida en cada uno de ellos y se tenga una información integral del paciente en cada momento”, señala el subdirector.

En este sentido, “una gestión adecuada de la documentación médica, mediante sistemas comunes y homogéneos, garantiza una asistencia de calidad”, destaca Cerezo.

En total, en el hospital trabajan más de 1.800 personas entre facultativos, enfermeros, administrativos, personal no sanitario y auxiliar. De esta manera, Marín destaca que el volumen asistencial asciende cada año a cerca de 12.000 personas que precisan tratamientos médico-quirúrgicos, y además se suelen atender unas 100.000 urgencias y 300.000 consultas externas.

Gestión clínica

Aunque Murcia no ha desarrollado ampliamente un modelo preciso de gestión clínica, el hospital dispone de todos los ingredientes para trabajar en ello.

El Servicio Murciano de Salud quiere apostar por la implantación de experiencias de gestión clínica en sus centros de atención primaria y hospitalaria, tal como se hace constar en su Estrategia de Salud 2015. Pero no se trata de un proyecto rompedor e inmediato, sino más bien lento.

En este sentido, el hospital se encuentra investigando en la senda de la gestión clínica. Para ello, la colaboración entre los profesionales para concliliar la figura del clínico y del gestor es prioritario. Ambos directivos tienen claro que el objetivo principal es la eficiencia del sistema, pero también garantizar la continuidad asistencial y la promoción integral de la salud.

Asimismo, para el Reina Sofía los procesos asistenciales integrados son una herramienta fundamental en la mejora continua para los pacientes y su tratamiento, sobre todo en el ámbito hospitalario. “Su implantación dota de mayores garantías al sistema, tanto a los usuarios como a los profesionales”, comenta Cerezo. Precisamente, con este modelo, el modus operandi será común a todos los profesionales, evitando la incertidumbre en la toma de decisiones y las diferentes formas de práctica clínica.

En este sentido, con su experiencia sobre la mesa, el directivo incide en que “la gestión no debe basarse en una estructura piramidal”, sino que el poder real lo tienen los profesionales para tomar decisiones. Para Marín “es imposible que jerárquicamente se estén dando órdenes. El poder real está en el quehacer diario. Por tanto, es imprescindible la interrelación entre los profesionales para que los circuitos funcionen bien”.

A este respecto, Cerezo destaca que el modelo de gestión del Reina Sofía se basa en la autonomía con visión largoplacista. Aunque es consciente de que para dirigir hay que mirar a corto, medio y largo plazo. “Con la crisis se toman medidas rápidas a corto plazo, sin pensar en lo que queremos dentro de 15 años”.

De este modo, el gestor está convencido de que la sanidad en España está en un momento dónde es necesario un cambio. “El modelo que tenemos es bueno pero yo creo que necesita nuevos enfoques de sostenibilidad, manteniendo unos niveles altos de calidad asistencial”, mantiene Cerezo.

Con más de ocho siglos a sus espaldas, en 2005 tiene lugar la reinauguración del nuevo complejo hospitalario

El sistema sanitario, aunque funciona bien, necesita enfoques de sostenibilidad y de buena calidad”

El desarrollo de sistemas de información está permitiendo integrar toda la información a tiempo real”