Dr. Bartolomé Beltrán, director de Prevención y Servicios Médicos del Grupo Antena3 | viernes, 11 de octubre de 2013 h |

He podido comprobar y palpar que viene revuelta la Farmacia desde hace mucho tiempo. ¿Por qué vive esta situación? Particularmente pienso que todo se debe a que la farmacia se encuentra en la actualidad prisionera entre paredes que la empujan en esos metros cuadrados sanitarios pagados con esfuerzos privados para beneficio público. Ahora, hay algo novedoso para el colectivo y que, por fin, parece que empezamos bien con un acuerdo profesional (el Pacto con la Farmacia impulsado por el Ministerio de Sanidad). Y aquí hay que insistir: se trata de un acuerdo profesional y no sectorial. Por eso, ahora queda pendiente abrir el melón mediante el diálogo y el consenso al conjunto de los colegios oficiales de farmacéuticos, la distribución y la industria farmacéutica.

El Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos que preside Carmen Peña y el Ministerio de Sanidad dirigido por Ana Mato han establecido un magnífico primer acuerdo marco. Un primer acuerdo en el que se expone que el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos tiene entre sus fines la representación institucional exclusiva, ordenación y defensa de la profesión en el ámbito estatal e internacional, así como la protección de los intereses de los consumidores y usuarios y la representación oficial de la Organización Farmacéutica Colegial ante la Administración General del Estado.

Asimismo, destaca en el texto suscrito por el ministerio y la máxima institución farmacéutica española que el Estado, dentro de las medidas preventivas y de las prestaciones y servicios necesarios para la protección de la salud, ha creado el Sistema Nacional de Salud, que se define como la suma de los servicios de salud de las comunidades autónomas donde se agrupan todas los recursos, humanos y materiales, que se dedican a la asistencia sanitaria, entre los que “se encuentran los profesionales farmacéuticos que ejercen en la atención primaria, pública y en oficina de farmacia, en atención hospitalaria, en investigación, en la docencia y en la salud pública”. No se puede, como ven, matizar de manera más clara.

Insiste el documento, que sienta las bases y líneas de actuación de cara al futuro Pacto con la Farmacia, en aquellos territorios que definen un Pacto por la Sanidad. En este sentido, se trabajará, subrayan, en la aportación del farmacéutico como agente activo del Sistema Nacional de Salud, en su labor asistencial en el sistema sanitario, y en el impulso del uso responsable de los medicamentos y recursos sanitarios.

Asimismo, incide y destaca la lucha proactiva contra la comercialización ilegal de medicamentos falsos. Y, del mismo modo, el texto suscrito por el ministerio y el Consejo General tampoco se olvida de “la participación activa de la farmacia comunitaria en las políticas de salud pública, en la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad”.