El consenso entre la Sociedad Española de Reumatología (SER) y la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH) sobre optimización de dosis en el tratamiento de las enfermedades reumáticas ha causado mucha expectativa en el sector. El presidente de los reumatólogos, Santiago Muñoz, explica su visión a EG en una entrevista ofrecida justo antes de la presentación del consenso el pasado jueves.
Pregunta. ¿Cuál es el motivo por el que han hecho este consenso sobre optimización de la terapia biológica?
Respuesta. Observamos que existía demasiada heterogeneidad sobre el uso de los fármacos biológicos cuando el paciente había alcanzado el objetivo terapéutico. También percibimos un problema de costes. Decidimos poner en marcha un documento de apoyo para lograr una mayor homogeneidad. Nos parecía importante contar con la SEFH porque son corresponsables con nosotros de los tratamientos hospitalarios.
P. ¿Con qué objetivos de implantación parten?
R. El objetivo es ser un apoyo a los clínicos y farmacéuticos de los hospitales. Partimos de un paciente que ha alcanzado un objetivo y recomendamos cuándo bajar dosis, cómo hacerlo y qué hacer si recae. Se trata de una herramienta de apoyo para utilizar el tratamiento biológico. Pero no es solo una cuestión de costes. Resulta más seguro para los pacientes manejarse con dosis más bajas una vez que han llegado al objetivo terapéutico.
P. ¿Es un obstáculo que ciertas comunidades hayan implantado algoritmos, ATEs…?
R. Esta medida es fundamentalmente de ahorro y seguridad del paciente. Nuestro objetivo no es que sea un documento de obligado cumplimiento. El clínico debe tomar la decisión final.
P. ¿Cuál es la previsión de ahorro?
R. Debemos planificar en la hoja de ruta postdocumento la recogida de datos para cuantificar el impacto económico. Sería una buena acción de colaboración con la SEFH. Estas acciones abaratan el coste medio por paciente. A modo de ejemplo, en la Comunidad de Madrid ha pasado en tres años de una media por tratamiento y año de 13.300 euros a situarse por debajo de 10.000. Su objetivo es llegar a 9.600 euros por paciente y año.






































