REDACTOR Barcelona | viernes, 15 de marzo de 2013 h |

A la hora de realizar una efectiva transición familiar en una oficina de farmacia es necesario combinar la experiencia y la innovación, buscar las sinergias entre una generación y otra y la conciliación. Es una de las conclusiones principales extraídas de la conferencia ‘La farmacia como pyme. Gestión de la transición’ llevada a cabo en Infarma 2013 y en la que participaron Josep Tàpies, titular de la cátedra de Empresa Familiar del IESE; Ana María Gil, directora de ventas de Hefame; y Mercedes Gras, jefa del departamento de Asesoría Jurídica del Colegio de Farmacéuticos de Barcelona.

Durante la conferencia, Tàpies formuló una serie de propuestas para llevar a cabo una efectiva transición familiar. En su opinión, “lo primero que debemos preguntarnos es qué tipo de empresa tenemos: la farmacia es una micropyme”. Además, hizo hincapié en que debe haber una buena relación entre el propietario y el futuro heredero de la pyme pues, en su opinión, “es importante respetar profundamente la libertad de las personas para elegir su futuro”, y destacó la importancia de los conocimientos de finanzas y de comercialización de productos, al tiempo que explicó la necesidad de hacer una buena gestión del proceso de sucesión para “transmitir a los sucesores una serie de valores y aptitudes”.

Por su parte, Gil apostó por una modernización en todos los sentidos de la oficina de farmacia. Así, estimó claves las nuevas tecnologías con el fin de lograr una mayor rapidez de los procesos en la gestión de la farmacia, una reducción de costes y mejorar los servicios.

Igualmente, destacó inconvenientes, como los costes de implantación, la dedicación de recursos y la resistencia que hay entre los farmacéuticos al cambio. La finalidad es combinar, según dijo, la “experiencia y la innovación, hay que buscar las sinergias entre una generación y otra, buscar la conciliación” para potenciar la calidad de la asistencia farmacéutica, la rentabilidad y la viabilidad del negocio.

En relación a las distintas formas de heredar, Gras explicó los problemas legales que pueden producirse en la sucesión. “La legislación no es uniforme en todas las comunidades, puesto que en algunas, los hijos herederos que se hallen cursando estudios de Farmacia en el momento del fallecimiento del farmacéutico titular, pueden continuar con la explotación de la actividad, hasta que obtengan la licenciatura, y en otras no existe tal posibilidad”, aseguró.

El inconveniente mayor viene, según ella, cuando el propietario de la farmacia fallece sin haber hecho testamento o cuando este no es válido. “En este caso existe un orden de sucesión regulado, que tampoco es uniforme en todo el Estado, cuya aplicación puede llegar a dificultar la sucesión de la oficina de farmacia en favor del descendiente farmacéutico” explicó.