Aunque todavía es pronto para lanzar las campanas al vuelo, hay numerosos signos que hacen pensar que el Ministerio de Sanidad podría incorporar el umbral mínimo de los precios en el texto definitivo de la Orden de Precios de Referencia (OPR) que se encuentra en la actualidad en periodo de audiencia. La eliminación de este umbral, que fabrica artificialmente precios en cifras insospechadamente bajos, permitiría respirar con alivio. Al menos de momento. Pero creo que el más beneficiado de todos con el establecimiento de los umbrales sería la administración.
Los precios de los medicamentos van a seguir bajando por el efecto de los precios más bajos, menores y otros instrumentos de este tipo. Pero al poner coto a los inventos de precio de los precios de referencia se evita que las compañías abandonen la producción de los medicamentos no rentables, con lo que se produciría un deslizamiento hacia productos más caros y, por tanto, con mayores márgenes. Por ello, podría suceder que eliminar el umbral mínimo, en algún caso, beneficiara al sector al producir deslizamientos de prescripción. Algo factible ya que la industria ya ha advertido de que, de no poner un umbral, quetiapina, enalapril, amlodipino y simvastatina estarían próximos a su desaparición de las farmacias.
Por tanto, aunque ahora Sanidad rectifique y coloque de nuevo el umbral, no hará otra cosa que beneficiar al propio sistema y, de paso, no apuntillar ya al sector.
@JoseMLAlemany en Twitter






































