La amenaza que lanzó el Ministerio de Sanidad de bajar el precio a las compañías que se presentaron a las primeras subastas en Andalucía se concretó la semana pasada, aunque solo con dos de los 17 principios activos existentes en el concurso público: clopidogrel, ofertado por Sanofi y la firmante Vir, y pravastatina, únicamente ofertada por la segunda. De esta forma, en la revisión de precios de las agrupaciones homogéneas de febrero, las cinco presentaciones afectadas marcarán un nuevo precio más bajo en el nomenclátor, valor que se haría efectivo el día uno de marzo.
Sin embargo, la ‘represalia’ de Sanidad puede acarrear algo más grave que un toque de atención para los laboratorios que acudieron al concurso del Servicio Andaluz de Salud (SAS) en vísperas de la firma del convenio del segundo concurso. Si el resto de compañías que comercializan pravastatina decidiesen no igualar el nuevo precio impuesto por el ministerio, el desabastecimiento del producto de Vir se produciría prácticamente al instante, al no disponer de capacidad suficiente para abastecer a todo el territorio nacional.
El panorama que se presenta para clopidogrel puede presentar diferencias respecto a pravastatina. Así, si bien la presentación de Vir se sustenta bajo el mismo argumento, Sanofi dispone de otra presentación que se ha visto afectada por la rebaja de precio impuesta por Sanidad. La multinacional francesa sí que podría abastecer al territorio nacional con Plavix, situación que quizá obligaría a otros fabricantes a bajar el precio para continuar financiados. El desabastecimiento llegaría si este nuevo precio no resultara atractivo sin la exclusividad de mercado que ofrecen las subastas.






































