a.c. Madrid | viernes, 25 de enero de 2013 h |

La problemática que están generando los precios notificados para el sector del medicamento significa para la distribución “tener las manos atadas”. Así lo indican desde su patronal, Fedifar, que recuerda que la obligación de los almacenes es facturar a la farmacia con el margen que les corresponde por el precio notificado, “ya que no sabemos cuál será la dispensación final del fármaco”, confirma Miguel Valdés, su director general.

Por otra parte, son conscientes de que si finalmente cualquiera de esos fármacos se dispensa con receta del SNS tendría que reembolsar a la farmacia la diferencia del margen, “pero a las farmacias les resulta imposible saber a qué distribuidora reclamar el reembolso”, indica Valdés. Por ello, tal y como considera César Martínez, consejero de Alliance Healthcare España, “de ninguna manera debería haberse puesto en marcha este sistema sin existir un procedimiento que lo hiciera viable”.

Notables diferencias

Aunque en algunos casos (ver tabla) la diferencia entre los márgenes que tendrían tanto distribuidoras como farmacias en función del precio notificado o intervenido podrían considerarse “insignificantes”, con menos de un 2 por ciento de variación entre cantidades, sí existen otras situaciones donde estas diferencias se acrecientan en más de un 30 por ciento. Un ejemplo ilustrativo es la presentación Ghrh Ferring (50 Mcg Amp. Polvo + Amp. Dis), ya que, si la oficina de farmacia adquiere el medicamento a precio notificado (como así determina el procedimiento habitual) pero lo acaba dispensando con cargo al Sistema Nacional de Salud, perdería un 35,85 por ciento de su margen si no se le compensa por la distribución.