vicent camarasa Valencia La situación actual de las arcas públicas en la Comunidad Valenciana ha hecho que el presidente de la misma, Alberto Fabra, haya dado un golpe de timón para hacer aún más patente su apuesta por un modelo sanitario de gestión compartida. Así, a partir de ahora, la cabeza visible de la Sanidad valenciana será Manuel Llombart, quien desde enero de 1997 ha estado vinculado al Instituto Valenciano de Oncología (IVO), los últimos cinco como director general. Un experto en gestión en el sector privado que ahora deberá trasladar esa experiencia a la Sanidad pública valenciana, tan acuciada por deudas a proveedores y prestadores de servicios. El sustituto de Luis Rosado al frente de la Sanidad valenciana es un economista especializado en el ámbito sanitario, tal y como destacó Fabra, su amigo personal, que destacó su “dilatada experiencia” en el ámbito de la Sanidad. Una experiencia al frente de una prestigiosa y puntera fundación en el tratamiento e investigación del cáncer que viene de familia. Y es que, Llombart ha tomado el testigo de su abuelo y su padre en el IVO, eso sí, desde una vertiente financiera más que la sanitaria que presentaban sus antecesores. Es precisamente esa formación la que le ha llevado ahora a la Consejería de Sanidad de la Comunidad Valenciana, desde la que deberá hacer frente, además de a retos sanitarios, a graves dificultades financieras. Una prioridad que tiene, por ejemplo, en la deuda con los farmacéuticos (en vías de solución tras el calendario de pagos acordado por la Generalitat recientemente) y en el pago a proveedores dos piedras de toque que marcarán, a buen seguro, su estancia en el cargo. A este respecto, Llombart conoce bien el problema de los impagos y la deuda a proveedores, ya que cabe recordar que el propio IVO llevó ante los tribunales a la Generalitat por una deuda contraída por la administración regional con esta fundación. Además de tener que hacer frente a la problemática situación financiera por la que atraviesa esta comunidad, el nuevo consejero de Sanidad, que también ha sido durante 17 años profesor asociado de Contabilidad y Economía Financiera de la Universidad de Valencia, deberá proseguir con la puesta en marcha del nuevo modelo de gestión sanitario que impulsó Rosado. Un modelo basado en privatizar la gestión de la Sanidad pública que debería estar en marcha en marzo de 2013. Llombart, que también es miembro de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), tiene claro, como se ha podido comprobar en las declaraciones públicas que ha hecho en los últimos tiempos, que actualmente se debe ser más eficientes con los recursos de los que se dispone para ofrecer, a pesar de las dificultades económicas por la que atraviesa el país, una excelente calidad asistencial a los pacientes. Un reto de ‘salvar’ la Sanidad valenciana que espera que no acabe como la coqueta modista Mimi, cuya relación con el poeta Rodolfo empeoró su delicada salud y la llevó a la muerte. Se trata de ‘La Bohème’, de Giacomo Puccini, a la que asistió junto a Fabra nada más hacerse público su nombramiento. viernes, 14 de diciembre de 2012 h






































