Alberto Cornejo Madrid | viernes, 13 de enero de 2017 h |

Si no todas —hay algunas en esta situación en ciudades como Madrid o Santander—, la práctica totalidad de farmacias en viabilidad económica comprometida (VEC) a las que se aplica el mecanismo corrector son establecimientos rurales. En torno al 90 por ciento de ellas, según la Sociedad Española de Farmacia Rural (Sefar). Su presidente analiza estos datos con EG.

P. En 2015, solo un 2 por ciento de boticas VEC logró salir del pozo de la inviabilidad. En 2016, la cifra incluso aumentó. ¿Qué valoración hace?

Respuesta. La tendencia natural ha de ser al alza, porque el desarrollo de medidas de ajuste de gasto siempre son lineales, y actúan sobre el precio de los medicamentos. Existe por tanto un considerable número de farmacias susceptibles de ser más afectadas, y éstas deberían corresponderse con las que presenten una mayor dependencia de la receta en sus facturaciones.

P.Aunque bienvenido, desde Sefar se considera este índice corrector un “parche”. ¿Cuáles serían las medidas más efectivas para que una farmacia VEC no lo sea “para toda la vida”?

R. La ubicación de las farmacias rurales, determinada por criterios generales de planificación, la escasa población a la que atienden, y un sistema de retribución común que no atiende a sus particularidades, hace necesario el desarrollo de mecanismos correctores, pero éste, que constituyó un hito en el momento de su publicación, se ha mostrado insuficiente, habida cuenta de la aportación media que perciben estos establecimientos, y el escaso efecto sobre la corrección de su enorme déficit estructural.

P.Junta a otras medidas, ¿ve necesario modificar el RDL 9/2011, bien aumentar las aportaciones o el umbral de facturación para acogerse a ellas?

R. Como ya indicamos desde Sefar, y argumentamos con números en la mano, las cantidades son exiguas, y están muy lejos de reducir este déficit estructural que nosotros hemos calculado, y el cual sería muy fácil de eliminar garantizando de esta forma una prestación universal y unas condiciones de ejercicio dignas. Tan fácil como incrementar la aportación actual a las VEC, cifrada en el 0,03 por ciento del gasto farmacéutico anual (y que supone el 1,22% de lo que aporta la farmacia por el RD 5/2000), al 0,40 por ciento.