E. M. C. Madrid | viernes, 25 de mayo de 2018 h |

Más peso de la sanidad en la agenda política, cumplir la legislación y transparencia. Estas son algunas de las ideas expresadas por los portavoces de PP, PSOE y Podemos que protagonizaron el debate inaugural de la VI Jornada de Gestión y Evaluación de Medicamentos: El futuro de la evaluación, datos de vida real y macrodatos… Pero no deja de ser relevante que en este foro, ‘datos’ y ‘evaluación’ hayan sido consideradas como “dos palabras en crisis” en Sanidad.

Sin ambos conceptos, es imposible una política basada en la evidencia. “Quizá por ello no somos capaces de aunar criterios”, sentenció Mónica García, portavoz de la Comisión de Sanidad de Podemos en la Asamblea de Madrid. La portavoz no sólo echa en falta informes técnicos que den soporte a determinadas decisiones políticas; además, se declara “sufridora” de la historia clínica electrónica. “¿Cómo vamos a hablar de Big Data si no puedo conocer los datos del hospital de al lado, si ni tan siquiera puedo realizar una explotación clínica de lo que estamos haciendo en consulta?”, se preguntó.

También José Manuel Freire, portavoz de Sanidad del PSOE en la Asamblea de Madrid, criticó la falta de apuesta por la rigurosidad en la toma de decisiones. Tras hacer un repaso de la “baja” actividad legislativa, con leyes como la Ley General de Sanidad que no han sido revisadas o se han revisado “por la puerta de atrás”, criticó la rigidez organizativa de los parlamentos regionales, y la falta de apoyo técnico y científico a los parlamentarios. “No somos dados —dijo— a encargar informes, para basar políticas en la evidencia”, lamentó.

Por su parte, José María Dívar, secretario de la Comisión de Sanidad del PP, aseguró que, aunque se ha avanzado mucho en materia sanitaria, se podría “llegar a más”. El representante popular calificó de “exagerada” la politización de la sanidad y admitió que esta dinámica inherente a la política impide unidad en aspectos que importan a todos. Para Dívar, los errores humanos que son inherentes a la práctica clínica se convierten “con excesiva facilidad” en un arma arrojadiza en política. En su opinión, “hace falta un cambio de paradigma político, ceder espacio en la foto, y tratar de sacar las leyes por unanimidad”.