L. Díaz Madrid | viernes, 09 de septiembre de 2016 h |

El sector farmacéutico se ha visto recientemente afectado en bolsa por las declaraciones realizadas el pasado mes de agosto por Hillary Clinton, la candidata por el partido demócrata a la presidencia de los Estados Unidos, apoyando un control de los precios en el mercado farmacéutico que impida “subidas injustificadas del coste de los medicamentos”. Según su posición, las subidas excesivas del precio de los fármacos tan sólo podrían estas justificadas en casos excepcionales, si van acompañadas de una mejora significativa de sus prestaciones.

Las declaraciones de Clinton se produjeron tras la subida que ha experimentado el precio del fármaco EpiPen, de la farmacéutica Mylan, utilizado en el tratamiento de cierto tipo de reacciones alérgicas agudas. También un comité del Senado ha abierto una investigación sobre la política de precios que ha aplicado Mylan Pharmaceuticals con este fármaco. Esta compañía ha visto caer el valor de su acción un 7,8 por ciento en los últimos tres meses, pero no ha sido la única.

Hikma, Shire, AstraZeneca, GlaxoSmithKline… Numerosos valores farmacéuticos sufrieron caídas ante el temor por parte de los inversores de que las ganancias futuras de estas empresas se pudieran ver comprometidas en el supuesto de que Hillary Clinton llegara a implementar estas medidas. Nada más producirse sus declaraciones, el índice Nasdaq Biotech cayó un 3,37 por ciento. El descenso no sólo se limitó a la bolsa americana, sino que se contagió inmediatamente a las bolsas europeas.

Septiembre de 2015

La postura de la candidata demócrata no es nueva en este sentido ya que lleva muchos años manteniendo una actitud muy crítica sobre la política de precios del sector. De hecho, no es la primera vez que el sector farmacéutico reacciona negativamente ante manifestaciones de Hillary Clinton.

En septiembre de 2015, la candidata publicó en su cuenta de Twitter un comentario sobre la fuerte subida que había experimentado el precio del fármaco Daraprim, destinado al tratamiento de ciertas enfermedades parasitarias, que se disparó en pocos días desde los 13,5 dólares a los 750 dólares: “Los precios abusivos de este tipo en el mercado de medicamentos son indignantes. Mañana voy a presentar a cabo un plan al respecto”, publicó.

Inmediatamente, las compañías biotecnológicas vieron caer el precio de sus acciones. Algunos valores farmacéuticos llegaron a perder en pocos días hasta un 15 por ciento. Cinco sufrieron sus efectos especialmente: Biogen, Gilead, Amgen, Regeneron y Vertex Pharmaceuticals.

Resulta en todo caso llamativo el hecho de que Hillary Clinton haya sido la candidata a las próximas elecciones presidenciales que ha recibido mayores donaciones hasta la fecha por parte de la industria farmacéutica. Según algunos analistas, ella ha sido la candidata preferida por el sector ya que mantiene una posición muy definida, conocida, y con posibilidad de negociación, mientras que otros candidatos no se han manifestado al respecto, generando grandes dudas sobre la posición que mantendrían y ante el temor de que pudieran adoptar medidas populistas.Ciertamente, si bien el candidato republicano, Donald Trump, también ha defendido medidas de control del precio de los fármacos, no han sido ni tan extensas ni tan concretas como las de Clinton.

Otros sectores se benefician

Según otras fuentes, los tres sectores bursátiles que se podrían ver más beneficiados por la llegada de Hillary Clinton a la presidencia de los Estados Unidos serían el hospitalario (sus programas para extender la cobertura sanitaria tendrían un impacto positivo en el tanto por ciento de utilización hospitalaria); la industria militar (su anterior actuación como secretaria de Estado adelantan una política más agresiva que la del presidente Barack Obama en el plano militar); y las energías renovables (ha avanzado planes para instalar hasta 500 millones de placas solares, multiplicando así por siete la actual capacidad de Estados Unidos en el campo de la energía solar).