El Global Madrid | viernes, 25 de noviembre de 2016 h |

Sin novedades al frente de la Consejería de Salud del Gobierno vasco. La continuidad será la línea de actuación, de nuevo con Jon Darpón al frente del departamento.

Darpon fue director de Asistencia Sanitaria del País Vasco entre 2005 y 2009, con Gabriel Inclán al frente de la cartera. Darpón es licenciado en Medicina Familiar y Comunitaria y cuenta con un posgrado de Atención Primaria por la Universidad de Newcastle pero también cuenta con una diplomatura en dirección de organizaciones sanitarias en la Escuela de Alta Dirección y Administración y ha estado muy ligado a la gestión sanitaria y hospitalaria durante más de dos décadas, ocupando la gerencia de grandes hospitales públicos como el de Basurto o el de Cruces y del sector privado donde ejerció como director general del Igualatorio Médico Quirúrgico en Zorrozaurre (Bilbao).

El consejero ha sido una nota discordante durante la X Legislatura. Bajo el argumento de la defensa de las competencias autonómicas y del impacto de la crisis económica se ha cuestionado cuestiones relativas a la universalidad, políticas de personal, tasas de reposición o prescripción de enfermería. Durante su primer mandato procuró hacer frente al copago farmacéutico implantado por el Real Decreto 16/2012. Tuvo que aplicarlo un año después, para acto seguido liderar las estrategias paliativas para determinados colectivos afectados por esta decisión. También se desvinculó del Plan Estratégico Nacional para la hepatitis C.

No es la única línea de Farmacia a la que otorga prioridad. Recientemente el consejero sustituyó el envejecimiento por la innovación como determinante del gasto. Cree por ello indispensable que se apueste por una evaluación “independiente, más rigurosa y objetiva” de las innovaciones. Otro de sus objetivos para su segundo mandato será seguir reclamado una mayor participación en la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos. Precisamente una de las propuestas con las que el PNV ganó los comicios autonómicos del 25 de septiembre fue la de conseguir que Euskadi tenga presencia permanente en este organismo.